sábado, 17 de noviembre de 2012

Los extraños seres que habitan los insitutos.

Hola queridos/as lectores/as!!! No hay nada mejor que unos cuantos actos de salvajismo estudiantil para  reafirmar la teoría de que el hombre desciende del mico (pobre, pero pobre mono). Motivada por ello, me decido hoy a enfrentar las verdades y mentiras más inverosímiles que reposan sobre la actual generación moradora de los institutos (se entiende que públicos, supongo que en un privado será diferente, pero yo de privados no quiero saber nada de nada).
Como, sencillamente, me voy a dedicar a soltar sin tapujos todos los trapos sucios con los que carga mi clase, ejemplo como cualquier otro, para proteger las identidades mi integridad física y psicológica, todo personaje que aparezca  estará numerado como A,B,C....siendo este método usado para otros casos similares. Cualquier parecido con profesor/alumno que les podáis encontrar a la gente de la que os hablará es falso, y negaré ante notario haberme referido alguna vez a ellos, jurando sobre una novela de Mark Twain, ok?

Solo quiero decir una cosa más. Nosotros sí mordemos.

Vale. Una vez establecidos todos los postulados, empezaré a disparar. ¿Vosotros tenéis una ínfima idea de lo que son 30 personas (29 alumnos/as + un/a  profe) durante seis horas? ¿Cuántos metros cuadrados puede tener el aula 209? Da igual, es claustrofóbico de todas maneras. En mi fila somos 7. Al pobre A le toca estar pegado a la puerta casi. Los demás estamos todos encasillados, con un espacio para la silla de 50 centímetros entre mesa y mesa. Cada vez que alguien intenta salir de clase, tengo que encogerme en mi asiento para dejarme pasar porque no hay ninguna otra salida. Para el que no tenga su hábitat en el instituto, que sepa que hablar de clases, filas y pupitres para nosotros es como hablar del bar de la esquina, el trabajo y el súper. Cuando hay que hacer exámenes hay que subir a cinco personas a la tarima porque no hay manera humana de que quepamos sin un campo de visión perfecto para copiar. B, que se sienta atrás del todo, tiene, literalmente la silla encajada entre el armario de metal y la ventana que no se abre. Parece que está allí, al fondo, enterrado en vida, sepultado en un ataúd invisible, pero qué más dá que se vea o no si, de todas formas no se puede mover.

Eso en cuanto a la distribución física. Vayamos con la moral. En realidad ahí no hay distribución moral porque no llega ni para una persona. Cuando se hizo la reunión de padres y madres con la tutora C, a principio de curso, aparte de hablar de la maravillosa y codiciada excursión a Francia, C tuvo el detalle de decir que, probable y confidencialmente, eramos la mejor clase del curso. De nosotros se esperaban medias altas, comportamientos de jóvenes juiciosos y rendimientos de dedicados alumnos. Ja! Me río en su cara (con respeto). Espera, espera a que pasen unas cuantas semanas...Y pasaron, vaya si pasaron. Lo que al principio los profes acusaron a una prolongación psicológica del verano en los adolescentes se convirtió en un síndrome de cachondeo general, pasotismo absoluto, suspensos suspendidos, infracción del límite de decibélios impuesto por la OMS en clase, tortura al material escolar y mala leche de los compañeros/as para los compañeros/as. Felices tiempos aquellos en los que C nos propuso sacar ya no las mejores notas del curso, si no del instituto. *Suspiro*

Pero el peor plato del banquete está siendo sin duda para los ya bastante vapuleados profesores/as. D opta por contar con cronómetros los minutos que tardamos en callarnos, el resultado multiplicarlo por el número de personas en clase y dividirlo entre nuestra edad. En un mes deberemos traer el resultado final en copias (a saber: 10min por 30 personas= 300:14 años=21 copias).
E, más acostumbrada a dar clases a alumnos de Bachillerato se asombra de que nuestras redacciones comiencen con un jovial "Erase una vez, los duendes verdes del Gran Bosque....". Esto, unido a un absentismo por parte de los deberes, que extrañamente desparecen siempre, hace las delicias de los gritos de una soprano, acompañado por el rechinar melancólico de una puerta que no para de ser abierta y cerrada con portazos.
F, que lleva con nosotros desde que el mundo es mundo, prefiere callarse paulatinamente, señalando cualquier lugar perdido de Asia mientras nos damos cuenta de que le estamos minando la moral, pero seguimos a lo nuestro. Se nota mucho cansancio mental en esos ojos, creerme.
Portada de "Los Profes", de Pica & Erroc. Cómic que recomiendo.
G, con fama de ser la más severa de las profesoras (y profesores, si me apuráis un poco), últimamente esta sufriendo contundentes revueltas en su mandato matemático, solucionadas con parches de copias, pero que pronto reventarán. Sobre todo porque, aunque se lo manden, nadie sabe cuales son las identidades notables y su desarrollo. Os diré que solo hubo 6 aprobados en el último examen, y estoy empezando a notar síntomas de agilidad manual para falsificar firmas paternas en mis compañeros.

A H le hicimos en la última clase el Día Paella. Consiste en que cada fila es un ingrediente de la paella (arroz, almejas...) y todas juntas son la paella. Uno de nosotros decía: "Langostinos" y esa fila se ponía en pie. E íbamos levantándonos todos, hasta llegar a la paella. Parecía un número de cabaret. H se quedó más bizco de lo que ya es. Supongo que su cabeza le dio para entender que aquello no tenía nada que ver con los estados de agregación. Me parece que ahora se plantea coger la baja por depresión.

C, en sus clases, además de la de tutoría, tenía, sin duda alguna, la politesse más apolitessada que se haya visto fuera de Francia. Siempre sentada como si llevara un corsé diminuto  con el espacio sobrante para colocar la cartera en la silla. Quién te ha visto y quién te ve. Ahora está tirada, derrumbada, con una mano sujetándose la cabeza y entrecerrando un ojo, de manera que la cara le queda bastante distorsionada, y ya no hay espacio en la silla que no llene su desesperación académica.

I nos chilla y se niega a tocar partituras con nosotros en clase, J nos acusa de tener "complejo de jóvenes alborotadores", mientras nos señala con esa vara estrecha, cargada de complejos de anti-disturbios.
 K nos pone "parejas virtuales" en los exámenes. Así, si uno copia, le baja dos puntos a su pareja virtual. Estas parejas no se conocen, pero suelen ser tu antónimo, la persona con la que no te llevas. El kit de la cuestión es que cuando tu pareja se entere vaya a arreglar las cuentas contigo. Dicen que las chicas suelen desarrollar mucha mala leche en esos momentos, así que, por favor, ya estáis avisados, no copies, que el cabreo a mi se me desarrolla más rápido de lo normal.

A mi el que más miedo me da es L. Mientras en clase se pasa absolutamente de todo, móvil en ristre, y yo hago cómo que no me entero de que me están colgando papelitos que ponen "Soy tonta" en la chaqueta, mientras todo ha perdido ya el norte, L se calla, muerde el labio inferior, entrecierra los ojos con cara de mirar a su presa y asiente para sí mismo, cómo diciendo: "Qué bien estarían todos asados con patatas, en una comida benéfica para el próximo día del docente, no?". Y a mi, mientras un escalofrío me recorre la espalda, a pesar por el radiador, solo me da por pensar "Aquí se está fraguando el futuro gaseamiento de mis compañeros de fatigas. Descansen en paz mis compañeros de fatigas".
Por ello, cuando el otro día L nos pasó una lista para que fuéramos firmando uno a uno, no pude reprimir un "No!! No lo firméis! Se han puesto de acuerdo! Es nuestra sentencia de muerte, nos trocearán y nos freirán como carne a la parrilla y luego dirán que nos hemos suicidado porque la sociedad nos odia!"

Y llega el momento magnánimo de preguntarse: "¿Quién es el culpable de todo esto?". ¿Será Rajoy? ¿O tal vez la crisis? ¿Quizás los pérfidos e inocentes profesores? ¿ Mi generación de simios?....
Pues no. Álgebra, yo te declaro culpable de todos los males del mundo, incluido tu mismo.
By Carmen:D

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Hoy no hay huelga de pensamiento en Mis Mundos de Yupi, y como Internet va bien...

Hola queridos/as lectores/as!!! Sí hoy fuera un día normal y corriente en el mundo, a pesar de que no hay ningún día normal y corriente en el mundo, estaría haciendo los deberes, como ayer y mañana. Y esta mañana no habría estado pintando cartulinas que ponen "Vota Reivelo". Pero, señoras y señores, hoy hay huelga general, que no es cosa de todos los días. Adiós muy buenas al instituto, a mi me encuentran entre las pancartas, a las seis en Botines. Basta de equis y predicados, no más estados de agregación  ni penínsulas extrañas. Y espero que mis compañeros/as y profesores/as hayan hecho lo mismo.
*Al imbécil integral que se le ocurra comprar hoy la compra del mes lo suicido. Se supone que también ha de ser una huelga de consumo, así las tiendas abiertas no ganarán dinero, capichi?*

Bueno, yo quería poneros la reseña de un libro que me gustó mucho, pero he cambiado el planing por algo más sencillo. Lo primero de todo, decir que es flipante lo currados que están algunos blogs. He estado leyendo reseñas de ciertos libros por blogs de literatura juvenil, que nunca viene mal si solo tienes un cumpleaños al año y no eres rico. Jo, pero que bien están de organizados. Los libros son uno de los tres pilares de mi vida (a saber: pensar, leer y escribir; más los secundarios: viajar, soñar y escuchar música), son algo que están religiosamente implantados en mi vida. No hay un maldito día (excepto las reuniones para el Equipo de Mediación) que no me encuentren, postrada ante un libro en la biblioteca del instituto, deleitándome con la narración o los acontecimientos. Ahhh...se está genial, en serio, me costaría muchísimo renunciar a eso. Cuando suena el tres veces maldito timbre y salgo fuera me cuesta fijar la vista en cosas grandes cómo los escalones de los 2 pisos que tengo que subir y el sonido amplificado por los gritos me entorpece más de lo que soy por defecto genético. A veces tropiezo o sigo subiendo escalones donde no los hay, y me miran raro, como si fuera un pez al que acaban de convertir en persona. Y todo por los libros.
A todo el gremio de bloguer@s de literatura
 juvenil, gracias por vuestro trabajo.
Así, por que me vino hoy a la cabeza.


Pero, aunque vivo eso todos los días, cuando llego a casa no tengo el ánimo suficiente para dedicar un blog a reseñar y calificar una novela, con toda la información pertinente. Digamos que soy más orgullosa y prefiero usar esto como válvula de escape de muchas cosas, que convergen en letras, sílabas, palabras y a veces relatos. Por ello, disculpándome por mi vaguedad y dejaded para hacer el mínimo de reseñas de los libros (muy disfrutados, por cierto) que me leo, felicito, no, no, así no...FELICITO (si es que importan mis felicitaciones) a todos esos simpáticos/as blogueros/as que hacen tan buenas reseñas, tienen blogs tan trabajados y nos ahorran unos eurillos que nunca están mal a la hora de elegir regalos.

Es que, de verdad, de mi no me puedo fiar ni yo misma, yo que os iba a contar lo del nuevo libro de JSiF, después de haber cambiado tres veces el planig...no, si por algo digo que yo para un blog literario...Nada, que para eso salí rana.
By Carmen:D

sábado, 10 de noviembre de 2012

El apellido se me ha quedado corto.

Hola queridos/as lectores/as!!! Y pensar que solo era hace dos o tres posts que presentaba mi candidatura oficialmente y ahora ya estoy en el vértice de pasar a la historia por record guiness de ridículos en un solo día....Ay, que vida esta:P.
Si sois padre isleños, sabréis de lo que os hablo. El viernes, exactamente a las dos menos diez, cuando acabé de explicar a mi Comité de Elecciones sus tareas específicas  diez chavales/as (tentados por perderse una hora de clase, no por otra cosa, que milagros hoy en día...) salimos a los pasillos para difundir la primera campaña electoral de instituto. No veáis lo cucos que me quedaron los carteles. Y decían en la portada: vota Reivelo!!! Toda una declaración de intenciones.

A mi me tocaba ir a 4º. Había dos personas para cada curso. 26 clases en total. A 5 papeletas por clase. A saber, 25-20 por curso. Más ocho carteles, uno por cada clase de 1º y 2º de Bachillerato. 30 minutos. Entrar, se puede, venimos a traer unos papeles sobre las candidaturas al Consejo Escolar, como hay pocas repartidlos entre todos, eh? Bueno, nosotros ya nos vamos. Eso era en un principio, porque en algunas clases nos pidieron que desarrollásemos la parte de "candidatura consejo escolar" y nosotros nos quedamos como en "Desarrolla la función del tejido epitelial glandular y sus diferentes subtejidos" del examen de Biología. La verdad es que me quedó una actuación bastante magistral, digna de pelis americanas, pero cuando salía de la clase en cuestión tenía que reposar con los mofletes (me sobran mofletes, ok? complejo de hamster...) apoyados en las frías baldosas de la pared y airearme un poco de los nervios que pasaba. Pero convencía a un buen porcentaje de alumnos/as de que me votaran (en realidad, no tengo ni idea de cuanto).

Estaba orgullosa del reparto. Solo nos faltó una clase, por negligencia mia. Pensé que la puerta estaba cerrada (osea, que estaban en cualquier otra clase) y en realidad estaban allí. Fallos del oficio. Todo era medianamente happy. La gente había dicho que me votarían. Total, que llegué a clase. Otro tipo de percances me distrajeron durante lo que quedaba de clase. Consulté con mi Comité. Todos los papeles habían llegado bien. La bocina estalló en su repulsivo sonido, laureado tan solo a las 2:30. Salimos. Jamás debí hacerlo.

¡Vota Reivelo! Eso fue lo primero que oí. Y luego oí que me buscaban cómo quien busca a un fugado para poder colgarlo de una vez. Las partículas de la teoría cinética cumplían su función, procurando excesivo movimiento a todo bicho viviente. Excepto a mi. En ese momento me dí entera cuenta del velo sagrado que había profanado, de la fina pero mortal línea que había cruzado imprudentemente. Aquello me marcaría de por vida, fijo. ¿Cómo había podido perturbar el aburrimiento de una clase de viernes a última para entrar, con mi subjetivo altruismo por bandera, y empezar a hablar a callejeros adolescentes de lo asquerosos que estaban nuestros baños, de derechos y deberes, realidades y elecciones, con la voz encendida, con el grito en el alma, empujándolos a todos a que vieran el mundo y lo cambiarán? ¿Cómo podía haberme equivocado en la fecha del día de Los Inocentes?

Acto seguido, el miedo y una necesidad fisiológica de cambiarme de apellido se apoderó de mi. Al primero que me preguntó si yo era Reivelo le dije que no, que en realidad era Simpson, de pura cepa española. No se qué fue peor. Luego vino el "¿pero en serio que tu has escrito esto?". Para el mal informado o fuera del gremio, las posibilidades de que un adolescente medio escriba ese mini-miting se cotizan a -50$ en Wall Street. Lo leían en alto, poniendo voz de Mary con su blanco corderito que a todas partes la seguía. Algunos se erigieron como mis gloriosos Directores de Publicidad y Marketing, recomendándome arduamente la producción en masa de pins "Vota Reivelo". Por el contrario, los pins de propaganda electoral se cotizan bastantes altos en los quioscos del barrio. Los hubo también que se negaron a votarme, con mi panfleto en la mano como testigo. La salida del instituto fue entre "Carmen, te vamos a votar!!" y "Carmen, ¿cómo has podido meter a Mafalda aquí?". Para gustos los colores.
Hasta casa, me entretuve persiguiendo, abordando y hablando con padre isleños/as que no tenían mis folletos. Había hecho una apuesta con una compañera a que no era capaz de hacerlo, asaltar a la gente en medio de sus cotilleos para promocionarme. Fijate que buena soy, que esperé a que se fuera para ir y que no perdiera 5€. Y lo hice justo cuando pasaba el trasto ese limpiando la calle con un ruido de mil demonios. Nadie es perfecto.

Eso fue solo el principio. Os queda una semana de sentaros en Música/Tecnología/Dibujo/Gimnasia y ver en vuestras mesas/encerado: "Vota Reivelo!" Lo veréis en las paredes, en los baños, en las ventanas y en el suelo. Acabaréis soñando con Vota Reivelo.
¿Queréis saber cómo me llaman ahora? Reibama.
By Carmen:D

Lo que podría haber pensado un suicida mientras se tira desde un rascacielos.

Nadie ve a las nubes. Todo el mundo ve mil cosas en una nube, excepto una nube. Debe de ser la mar de frustrante. Unos ven perros, otros corazones y otros billetes. Pero, ¿sabemos en realidad cómo es una nube? ¿Hay algún momento de nuestras vidas en el que no nos dejemos influir por nuestra imaginación y veamos las nubes tal y cómo son? ¿Acaso no tienen derecho a ser nubes?
En el fondo, nos parecemos bastante. Ellas van surcando los cielos. Empiezan siendo algo grande, altivo y sugerente, pero a medida que recorren su autopista nubelícola, se hacen más pequeñas, menos definidas, transparentes y débiles. Se les acaba la energía para llegar al final. Todo para acabar desapareciendo como un suspiro. Como condecoración honorífica, puede una nube ser salvada del olvido gracias a una ocasional tormenta. Solo quedan las demás nubes para recordar a la desaparecida, y recordarse que ya no habrá más peajes que pasar.

Las nubes no saben que las observamos y no vemos nubes. ¿Sabemos nosotros que las nubes nos observan y no ven personas?

By Carmen:D

sábado, 3 de noviembre de 2012

Pasaporte a las nubes.

Hola queridos/as lectores/as!!! Tenía pendiente (de ya hace bastante) "hablaros de paraguas". Cómo os explico yo esto.  Me parece que cuando lo dije por primera vez llovía, y ahora, gracia de las nubes, volvemos a tener un día lluvioso así que voy a aprovechar este ambientillo...pasado por agua. Y es que los paraguas son uno de los principales pilares del otoño. Son algo maravilloso.  A mi lo primero que me inspiran es que son instrumentos perfectos para cogerlos del mango y salir volando...Pero, en vez de escucharme leerme a mi, prefiero que leáis un post, de un blog, en el cual también se habla, y más magistralmente, de paraguas.

El susodicho blog es el de un monologuista y mago llamado Luis Piedrahita (gallego para más señas), que me cae muy bien. Podéis ver su blog en el gadget de "No te los pierdas", que está un poco más abajo en el blog, pero por si hay algún vago, aquí os dejo el enlace. Muchos post son anunciando representaciones suyas, pero hay otros muy interesantes, como una Novela Dospuntocero, que comparte con sus seguidores de Twitter (igual os interesa, yo lo haría si tuviera twitter, vamos) y un registro de nosecuantos títulos de películas hechos con emoticonos.




Bueno, esto son unos extractos de un post, que podéis leerlo en su blog aquí. Y habiendo citado las fuentes (very important), solo me resta dejaros leer en paz. By Carmen.D

"Si solo nos acordamos de los paraguas cuando llueve, hoy es un buen día".

Los paraguas son unos de los seres más olvidados de la Creación. Nos los olvidamos en todas partes. Uno entra en una boutique, una mercería o un spa, y cuando sale, el paraguas se queda allí.
Te olvidas uno, pero Fermín, el relojero, se olvida otro; Cosme, el vendedor de arenques, otro; Raúl, el foniatra, otro… ¿Qué hacen en las tiendas con todos esos paraguas al final del día? ¿Una hoguera? ¿Los mandan a África? Sería una chorrada, porque allí no llueve.
Yo creo que se los quedan. Así la dueña de la mercería se hace un remanente de paraguas para poder ir a la relojería y dejarse allí uno, otro en pompas fúnebres, otro en la pescadería, otro en el foniatra… Y así, los paraguas van de mano en mano. Sólo hay una tienda en la que no nos olvidamos el paraguas jamás: la tienda de paraguas. Es que allí nadie entra. En el mundo ya hay los paraguas necesarios y van de mano en mano.
Hoy en día nadie entra en una tienda de paraguas gracias a los chinos, que son unos señores bajitos con jersey a quienes, cuando empieza a llover, se les llenan las manos de paraguas. Las gotas saltan de las nubes y, antes de que se estrellen contra el suelo, ya han salido de la nada un montón de chinos vendiendo paraguas. ¿Cómo predicen el tiempo estos tíos? Para mí que tienen un infiltrado en el Instituto Meteorológico que les da el chivatazo. Lo que pasa es que los paraguas de los chinos valen sólo para un chubasco. De hecho, el chino que te vende el paraguas está con un racimo de paraguas en cada brazo… ¡y no está usando ninguno, se está empapando! Dice muy poco a favor de un paraguas que el que lo vende prefiera mojarse a abrir uno. ¿Qué pasa?, ¿que si se mojan se estropean? Claro, tienen un sensor que detecta la última gota del chubasco y luego se autodestruyen.
Está claro que, más o menos, todos sabemos lo que es un paraguas. También está claro que el Ministerio de Educación y Cultura no ha hecho nada para ello. Cada uno sabe lo que ha podido aprender por su cuenta. Sabemos que un paraguas es una de las pocas cosas que, cuando te lo regalan, no es sorpresa. No hace falta abrir el paquete para saber lo que es. Sabemos que son seres anfibios como las ranas y los garbanzos. A veces están en el agua y a veces están en los paragüeros que son unos sitios horribles y llenos de pájaros (por eso la gente habla de los “pájaros de par-agüero”…).
Sabemos que los paraguas son miedosos, y después de sacarlos, si los dejas solos en una pared, se hacen pis y dejan un charquito. Te dan ganas de pegarles con un periódico enrollado para que no lo vuelvan a hacer. Esto es lo que todo el mundo sabe de los paraguas, pero, ¿y lo que nadie sabe?
El origen de los paraguas es horrible, una aberración a ojos de Dios. El paraguas es el fruto impuro de un amor prohibido, y por mucho que el Ministerio de Educación y Cultura haya querido ocultarlo, ha de saberse que el paraguas es el hijo bastardo de un bastón y un murciélago. De su padre, el bastón, han heredado la forma y la mala leche. De su madre, la murciélago, han heredado la capacidad de desplegarse, la idea de dormir colgados y la ceguera, por eso intentan sacarnos los ojos constantemente, para ponérselos ellos y poder ver.
La mala leche heredada del bastón es contagiosa como la peste bubónica, y la persona que porta un paraguas desarrolla una fatal mezcla de ceguera y egoísmo. Es una pena, pero en cuanto tenemos un paraguas en la mano nos hacemos peores personas. Hay gente con paraguas que camina bajo el alero de los edificios para no mojarse, tú vas de frente, sin nada con qué cobijarte, ¡y hacen como que no te ven, no se apartan! Deben de tener miedo de que se les moje le paraguas.
El paraguas no se puede compartir, sólo cabe una persona y media. Si lo intentas compartir, el que no es propietario del paraguas se queda medio afuera y acaba pingando. El paraguas no es solidario, en las congregaciones de mucha gente el agua que a ti no te moja no desparece, cae por los carrilillos del paraguas y moja a la gente de alrededor que no tiene paraguas. En una congregación de cien personas de las cuales setenta tienen paraguas, los treinta restantes se tienen que repartir entre ellos el agua de los cien. Hacen que nos volvamos egoístas, que sólo pensemos en nosotros y que nos olvidemos de todo lo demás.
Pero los paraguas son veneno y antídoto, porque nos olvidamos de todo hasta tal punto que nos olvidamos de ellos, nos los dejamos en una relojería, en la mercería o en el spa y volvemos a ser personas decentes, dejando a otra persona que disfrute de ser mala persona durante el ratito que pueda tener nuestro paraguas.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Concursos otoñales.

Hola queridos/as lectores/as!!! Esto va a ser supersónico. Más que nada porque me reclaman en la cocina....los frisuelos, que yo sepa, no se hacen solos.
Os presento, bastante tarde, el concurso de un blog (un super- blog, que nada tiene que ver con estas hojas de alegorías varias) literario, "Libros en mi memoria". Se trata del Concurso Internacional Octubre. Para ver el post en cuestión, pinchad aquí. Os lo resumo: tenéis que decir qué es octubre para vosotros, ¡con una sola palabra! No me digáis que no es una buena idea.
Los premios son un ejemplar de la novela juvenil "Volverán a por mi" (para ver la reseña de esta novela en "Libros en mi memoria" pinchad esta vez aquí) y seis marcapáginas fantásticos. Tenéis de plazo hasta este domingo 4, así que daros prisa en participar!!!

Os recomiendo que leáis el post del concurso para enteraros completamente, y echadle un vistazo al blog, que está muy bien, sobre todo si os gusta la literatura juvenil.
Ya sabéis queridos/as lectores/as, solo una palabreja. By Carmen:D.

sábado, 27 de octubre de 2012

Vota By Carmen:D.

Hola queridos/as lectores/as!!! Jo, son ya las ocho de la tarde. Estoy sustancialmente agotada. Es que vosotros no sabéis bien (o sí ) lo que estar dos horas (no es exageración) recortando tipografías del tipo de "Los Barriguitas", "Barbie", "Pinypon", "El Bebé Mimitos". Es un poco demoledor para el ánimo, pero no hay otros ejemplos mejores para el trabajo de tipografías de Dibujo. Si os fijáis bien, la mejor forma de llenar 5 folios con 100 tipografías distintas es cogiéndose el folleto de Juguettos que te dejan siempre desperdigado en el portal. Es lo que hice yo^^.

A lo que voy. Como no sabéis, por estas calendas de nuestro calendario, en todos los centros educativos de nuestro educativo país, se hacen elecciones al Consejo Escolar de cada educativo centro. El Consejo este está formado por tres profes, tres padres/madres, y tres alumnos/as. Su función es proponer cosas de mejores, debatir temas y sacar conclusiones. Mejorar la vidilla del centro (educativo), vamos. Aún tengo el recuerdo encandilado de mis primeras votaciones. Yo era una alegre colegiala que acababa de llegar al instituto hace dos años y no sabía ni donde estaban los baños (os parecerá de risa, pero bien mal que lo pasé). Así que no sabiendo donde están los baños menos sabía de la gente. Total, que llegué allí y alguien me dijo: vota a este que es el hermano mayor de uno de nuestra clase. Como si me dices que es el amigo del cuñado de la peluquera de tu hermana. Pues vale. Y así fue como yo contribuí a que ese chaval ganara su puesto actual. ¿A que parece fácil?

Este año estaba yo efectuando operaciones de alto riesgo en Jefatura, que tenían que ver con un curso de mediadores (al que finalmente estoy apuntada), cuando llego el Director, pongamos, para abreviar, el Dire. El Dire (nuestro Dire) es tipo muy majo, la verdad. Cada vez que me acuerdo del anterior....En fin. Vamos, que me dijo: "Bueno, a Carmen también le daremos una inscripción  no? Con lo que le gusta a ella esto...Además todos tenemos que tirar del centro (educativo), no?" En plan "por el poder que me ha sido concedido, yo, Dire del mejor instituto de todo León, te hago caballero de la Tabla Triangular."
En ese momento los engranajes de mi cabeza empezaron a girar a muchas revoluciones por minuto, y las susodichas elecciones aparecieron en el limbo de mis pensamientos mientras se me ponía esa sonrisa de psicópata. Eso quiere decir que se me ha ocurrido algo. Decidido, yo me presento.
Y es que, unas de las otras cosas que me apasionan y considero que se me dá mediana y humildemente bien, es todo ese complicado mecanismo de las leyes, política, etc. Concepto abstracto, pero dejémoslo en que me pirra defender causas perdidas (con vistas a estudiar Derecho). Y de momento, tengo que quejarme por el asqueroso estado que empiezan a tomar, un año más, los baños. Me da igual que los poemas de amor desgarradores formen parte de nuestro patrimonio cultural juvenil.

Viendo estas circunstancias, ya me informaré de si aquí también se hace campaña (supongo, digo yo) y entonces podréis ver el instituto con carteles del tipo de "Vota a Carmen y no tendrás que venir a clase". Y puede que gente y profesores con los que habléis estén especialmente contratados y pagados para promocionarme. Si tengo que poner algo más (info, datos sobre qué pienso hacer, blablabla), ya pondré otra entrada.
Era para anunciar oficial y formalmente mi candidatura (dicho así, parece que me estoy haciendo vieja). By Carmen:D.
Posdata: acepto aportaciones en ideas, logos para la campaña, diseño de carteles, y plantilla para un grupo de colgadores de carteles....Todos tenemos que tirar del centro,no?

viernes, 26 de octubre de 2012

Relato a dos plumas.

Hola queridos/as lectores/as!!! Voy a aprovechar que el Bernesga pasa por León (vamos, que en casa están mirando las goteras de mi adoradísimo ático en el cual veo llover, y no puedo continuar estudiando los distintos tipos del tejido epitelial del ser humano) para escribir esto, que me entraron ganas de escribirlo a media semana. A ver si es la primera entrega de una serie de post para este finde, porque tengo varias ideillas...jejeje.
Bien, de fondo tengo a una simpática señora/ita rubia, un poco entrada en años que está soltando su "breve" discurso para agradecer el Príncipe de Asturias a nosequé (acaba de decirlo mi madre: Ciencias Social.) No veáis la cara de resignación santa que a puesto Felipe con lo de "breve". Es que además lo han enfocado justo cuando se le pasaba por la cabeza hacer novillos y pirarse la gala. No tengo opinión muy concreta sobre estos premios, pero os aseguro que cuando me lo den a mi, pensaré que es la mejor y más justa institución del mundo mundial; y sino, no lo acepto. Pero, la verdad, debe de dar un regustillo salir ahí, tan solo para imaginartelos a todos desnudos y con una gallina en la cabeza, y recitar tu glorioso discurso.
Después de este breve comentario, os diré que este es el segundo ejemplo de una amalgama relatística: un relato en que la primera parte es un segmento de una novela; y la segunda, mi continuación imaginada. Algo al estilo de "El infierno en dos actos.", solo que el relato en el que me apoyo es de una escritora de verdad verdad: Carmen Laforet, concretamente de su novela "Rosamunda". No tengo ni pastelera idea de quién es ni de qué va su novela, pero he preferido no informarme para que la trama no influyera en mi continuación. Esto vino a cuento de un ejercicio de Literatura, solo que en vez de 8 líneas me pasé e hice 22. Qué le vamos a hacer. Aprovecho para decir, aunque sea mensaje sin receptor, que de momento me están gustando mucho las clases de Literatura de mi profesora Aurora, y que paciencia, algún día se acabarán enterando de que si ponen la mano delante de la boca se les nota más que están hablando.
Estad a la espera de más, queridos/as lectores/as....By Carmen:D.

                            Tarde o temprano, se llega.

Estaba amaneciendo al fin. El departamento de tercera clase olía a cansancio. Ahora, se salía de la noche como de un gran túnel y podía vera la gente acurrucada, dormidos hombres y mujeres en sus asientos duros. Era aquel un incómodo vagón-tranvía, con el campo y la raya plateada del mar.
Rosamunda se despertó. Todavía se hizo una ilusión placentera al ver la luz entre sus pestañas semicerradas. Luego comprobó que su cabeza colgaba hacia atrás, apollada en el respaldo del asiento.
El día era glorioso. Apenas se notaba el frío del amanecer. Se veía el mar entre naranjos. Ella se quedó como hipnotizada por el profundo verde de los árboles.

...Sí, el día era glorioso, y más teniendo en cuenta la importante decisión que implicaba aquel viaje. Y no solo por el esfuerzo que le había costado reunir el dinero para el pasaje. Estaba segura de que coger aquel tren había sido la mejor decisión de su vida. Y eso que había gente que, cuando llegaba del primer transbordo y veía el panorama, se volvían atrás. Una lástima. Pero ella no. Sus antepasados estarían orgullosos del nuevo paso que llevaría tan lejos a su estirpe. Aquello rebasaba con creces los avances que habían hecho sus padres y sus abuelos. Solo de una forma suave pero persistente se manifestaban, muy de fondo, los recuerdos de lo que irremisiblemente dejaba atrás. Sería la primera Rosamundo Cosgaya de aquellas nuevas tierras, y eso era lo que importaba.
 Cierto era que al principio costaría adaptarse, pero cualquiera se acostumbre rápido a unas cuantas mascarillas de aire y comida en polvo. Al fin y al cabo no es tan indispensable, ¿no?. De todas formas, todo acabaría cuando los especialistas se dignaran a poner un aprovisionamiento normal. Era eso lo que ella, y todos, habían leído en los folletos informativos que les habían traído hasta allí. Ellos solo eran los nuevos protagonistas de una conquista que ya nada tenía que ver con amplias llanuras, indios o petróleo.

La gente parecía realmente cansada. A muchos de ellos les esperaba parte de su familia y allí, mandad con anterioridad como avanzadilla, mientras allá se reunía el dinero necesario. Era realmente impresionante lo bien que habían hecho el verdor de los árboles, y qué apetitosas parecían las naranjas. ¡Ah! Ya veía el cartel: <<Bienvenidos a "Las Casas Rojas", la primera urbanización para civiles de Marte.>>

                                         PUNTO Y FINAL.

Posdata: no se que narices le pasa a Blogger que no me deja quitarle el subrayado blanco del un parrafo del relato, sorry n_n.

sábado, 20 de octubre de 2012

Yendo a mejor.

Jueves, 18 de octubre de 2012.

Me encantan los paraguas. Son de lo mejorcito que hay. Eso es lo que pensaba yo mientras esperaba a que llegase el ascensor. Sí, realmente hay mucho que contar sobre los paraguas....Además, con la que está cayendo hoy, que no ha parado de llover en todo el día, el paraguas está batiendo records de uso. Si seguimos así, acabará superando el uso del smartphone. Fijo fijísimo. En realidad me daba una pereza terrible salir de casa, y quería suicidar a las matemáticas y al que se le ocurrió inventar que una potencia de exponente negativo da siempre una fracción cuyo numerador es uno y su denominador es la base elevada al exponente en forma positiva. Riete tú de Pitágoras (que además el tío se metió a todo, porque también me sale en las escalas musicales de Música...no, si antes había una cantidad de tiempo libre...).
Hoy es el cumpleaños de tu abuelo.
¡Albricias! No, que va mamá, es el domingo. No, es hoy. Engranajes que se mueven. No se cómo ni porqué, yo tenía la idea de que el aniversario del blog era el 16 de octubre, viernes, por lo tanto el 18 sería domingo (ni idea de por qué así y no de otra forma, una regla mnemotécnica que funcionó mal, supongo). Pero si hoy, jueves, era 18, eso quería decir que el 16, aniversario del blog, había sido el martes....
Fue un intento de salir volando. El paraguas se abrió al mínimo contacto de la yema de mi dedo con la muesca, de esa manera tan galante que tienen los paraguas de los Chinos de abrirse. Llevé el otro brazo hacia atrás y levanté un poco la pierna, como si fuera Mary Popins. Alcé el paraguas, como espada contra la incesante lluvia. Fue la apertura de un paraguas más triste que he visto nunca. No hubo ni tierra que me tragó ni cielo que me succionó. Así que incluso a mi se me ha olvidado el maldito aniversario. Flipante. El martes pasó como un día más y ni me acordé para nada. No lo he celebrado con nadie, ni he ido a clase con la cara pintada de azul ni....Como dijo Machado, monotonía de lluvia, delante y detrás de los cristales. El resto de la tarde se me fue en lamentos, pláticas pesimistas y autoculpabilidad. Jo, es que solo me pasa a mi. Y yo: "ya pondré algo chulo el viernes, ya se me ocurrirá algo, paciencia".

Así que toca fastidiarse. En la versión original que había escrito mentalmente el jueves en ese recorrido callejero esto era más bien triste y poco animoso...No es que hoy vaya tirando rosas a cada paso que doy, pero oye, torpemente o no, El Blog tiene un año, no le busquemos tres pies al gato...
Creo que la mayor de las labores hechas en este año es la de tiempo que el blog ha ocupado mis pensamientos. Os lo garantizo. De ahí a las mejoras realizadas realmente...Qué más dá. Yo seré la última que me unda con este barco. Un resumen de cifras ....
Un año: 9005 visitas, 136 comentarios, 93 entradas, 15 seguidores, lectores/as en 9 paises (3 continentes)...no está mal.

¿Valoración? Positiva. Menos hubiese ganado si esto no existiesa. Así pues, me despido de ustedes, queridos/as lectores/as; no preocuparse, hablaré de los paraguas. Reiteradas gracias. Y si queréis saber la verdad, para mí esto es una burbuja transparente en que tengo todo lo que necesito, un mundo en el que me olvido del mundo sin olvidarlo del todo...

By Carmen:D

Pd: mi forma de celebrar el aniversario con vosotros, algo completamente único e irrepetible: no he comenzado con un "hola queridos/as lectores/as".

domingo, 14 de octubre de 2012

La última morada del coraje.

Hola queridos/as lectores/as. Si sois un poco inteligentes, y estoy segura de que lo sois, veréis que cuando no pongo los tres signos de exclamación es que esto no va a ser de guasa, que es algo serio. Así que esperaos lo peor. No se si lo sabréis o que nivel de comunicación a alcanzado la noticia, supongo que bastante, pero me da exactamente igual. Sino escribiera estas líneas sería una traidora a mi misma y al maldito mundo.
Imaginaos que sois una niña, una mujer, esto es importante, de....pongamos 14 años, ¿os parece? Aquí viene el quit de la cuestión: Pakistán. Y6a no Afganistán, donde llevan medio siglo con "Cómo matar a todo bicho viviente por tonterías" en cartelera, de autor medio desconocido. No, Pakistán, que se supone que no es el peor de los países en cuestión de la figura de la mujer. La cosa está fastidiada, no? Mujer y niña...y si quieres estudiar en vez de casarte ya la fastidiamos del todo, verdad? Decídselo a Malala. Esta chica, Malala, va a ser la protagonista del post de hoy (o de esta semana) y de vuestros pensamientos, espero que durante el rato que se merece.

Aquí voy a dudar si usar un verbo en presente o en pasado. Malala vive en un pueblo de Pakistán, en la región del Swatt, y hace algunos años (2009, para los adoradores de datos) ha iniciado una colaboración con la BBC. Un blog donde narra la vida allí, bajo el dominio de los talibanes. Tipo Ana Frank, pero saltándose el paso en que la autora muere. Tenía agallas, eso lo hemos captado todos, no?
El martes 9, cuando yo volvía simpáticamente al instituto después de estar en cama y vomitando, Malala salíca también del instituto, de unos exámenes con unas amigas. Pero aquello es Pakistán, tal vez algún día aquí también será así, pero allí todo tiene una concepción de las situaciones diferentes.

Aún así, la concepción de que dos talibanes tirotearan a Malala, a sido universal. Imaginaos la escena. Paran el coche, preguntan por tí, te sacan con tus amigas y te disparan. Imaginaos estar allí de pie, en frente de alguien que te está apuntando con una pistola y que piensa que solo eres una extensión más del infierno. Imaginaos que tu familia y tus amigos están allí, corriendo la misma suerte que tú. Y desesperadamente miráis, quizás por última vez, el paisaje de vuestra sufrida patria y entrecerráis los ojos. Y de repente, ya está. El aire del suspiro se agota antes de salir de vuestra boca y esta vez abría mucho los ojos. No sientes dolor, pero sabes que ya nada va bien. E, irremediablemente, piensas en tus sueños y la vida que tenías por delante. ¿Con qué derecho?

Malala defendía el derecho, no la obligación, de las mujeres de ir a la escuela. No está bien, debieron de pensar los talibanes, y la amenazaron repetidas veces. Su familia no creyó que fueran capaces de nada contra una niña, e incluso rechazaron una escolta oficial. Malala siguió yendo a la escuela, no tenía miedo. Y si lo tenía, lo dominaba. Ella tenía el suficiente coraje para enfrentarse a todo. El coraje se paga caro. pero es necesario para la vida. En tiempos como estos, en los que el mundo anda mal, todos y todas somos unos cobardes, que nos tapamos los ojos sin que nos obliguen siquiera. No queremos ver y no vemos. Somos tan culpables como el que más....Es indignante. Por eso, personas como Malala, personas valiente, nunca serán vencidas. Con ellas, la muerte perdió su poder de borrar las vidas, porque se las recordará eternamente. Y nosotros debemos de encargarnos de que así sea. Personas como ella son el primer engranaje de una cadena de protesta, que depende de nosotros que muera como las olas en la playa o no. Personas como ella hacen falta para que, aunque solo sean unos pocos, abran los ojos, vean y actuen. Personas como ella son las que se merecen las más sinceras alabanzas y admiraciones, pero no dejarlo como hecho singular y aislado. De nosotros depende.

Tal vez todo se olvide pronto. Tal vez nunca pague nadie por su crimen. Tal vez nadie leerá más el blog de Malala. Yo solo he querido transmitir a un grupo diminuto de personas lo que para mi fue una noticia impactante, y que bien vale la pena cualquier esfuerzo. Solo honro a alguien a quien admiro y me encantaría conocer.
Porque Malala está a medio camino entre un descanso merecido y un mundo lleno de injusticias. Espero que esto no se convierta en una elegía.
By Carmen:D.