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lunes, 16 de septiembre de 2013

Siempre nos quedará...empezar el instituto.

Hola queridos/as lectores/as!!! Sabéis, llevo ya bastantes días pensando esta entrada, qué decir. Y quiero decirlo ya, de una vez, porque si no el tiempo pasa, como siempre, y yo seguiré en pantalón corto cuando vosotros llevéis bufanda. Y ya me vale de pasarme desde el miércoles sin escribir, superando estúpidas crisis post-vacacionales. Venga ya, como si se fuera a derrumbar el mundo por eso. Me avergüenza decir que he pintado de negro en todos los calendarios que he encontrado la fecha del 17 de septiembre, pero es así. Ya veis, a veces hago solemnes estupideces.

El caso y objeto de este incendiario y entregado post es tan solo uno: agradecer a todos/as este verano. Sí, sí, como lo oís. Ha sido el mejor verano de todos los que se cuentan entre curso y curso del instituto, y probablemente uno de los mejores desde que tengo memoria. Si alguien os dijo una vez, como me dijeron a mi, que hacerse demasiadas ilusiones con algo era malo porque luego nunca salía como te esperabas, esta vez se equivocaron (bueno, en algo acertaron, que todo hay que decirlo). El principio del verano fue también el principio de la Operación Don't Stop, que cierro hoy aquí. Bastantes proyectos he dejado por el camino: voluntariado (imposible por fechas y condiciones), costura (no se ha conseguido pasar de la primera lección para principiantes en las clases, aunque yo lo manejo bastante bien), cortometrajes (incomparecencia del personal por secuestro), guitarra (esto es una duda existencial. A ver, ¿por qué demonios se me metió a mi en la cabeza aprender a tocar la guitarra si desde siempre supe que no lo iba a hacer? Misterio.) 

Ya, ya, visto así, es que en realidad no he hecho nada de nada de lo que había planeado. Bueno. Es una forma de verlo bastante pesimista. He escrito una linda novelita; he leído, aunque no tanto como el año pasado porque la escritura se comió el tiempo de la lectura; he escrito para el blog; he fregado y limpiado la casa bastantes veces, he hecho las compras, he ido a la sección de películas de la biblioteca con gran asiduidad y soy la reina de la improvisación en las ensaladas de pasta veraniegas (mmm, guacamole...:). Pero sobre todo, y esto os lo puedo asegurar concienzudamente, he disfrutado he disfrutado de un montón bien gordo de momentos MARAVILLOSOS con FAMILIA Y AMIGOS/AS. He hecho cantidad de cosas que el año pasado no hice, me he pateado León de punta a punta en horas límite, he conseguido llegar a casa a la hora exacta casi todos los días (científicamente imposible hasta ahora), he escrito cartas, he debatido de muchas cosas, incluyendo lecciones de filosofía. He paseado sola y ampliamente acompañada. He llevado a cabo auténticas investigaciones detectivescas y conspiraciones perfectas sin un solo fallo (:P). Me he remojado en la piscina, he disfrutado de tardes en la Candamia y en el Húmedo, e incluso he ido a un kebab por primera vez. Y he estado de visita varios días en el hospital. He hecho (con ayuda de algunas manos más) una tarta-bizcocho alucinante. He hecho bastantes actividades rocambolescas, y ofende pensar que no me he divertido de lo lindo. También he trabajado en la escandalosa vuelta de Cartapacio (jajaja, temblad malditos, temblad...).

Puede que no me haya ido de intercambio a Inglaterra, ni siquiera de campamento, pero servidora, que se ha quedado buena parte del verano aquí, puede haber sido perfectamente la persona que más ha disfrutado de estas vacaciones. No he parado un solo momento, en especial cuando he estado por la calle. He disfrutado de buenas temporadas en los distintos pueblos, que todos ellos cumplen a la perfección las condiciones de la "Oda a la vida retirada." (algunos pueden dar fe de ello)Puedo presumir de haber tenido un verano anticiclónico interiormente, de ser un surtidor de felicidad parcial y sonrisas. Así que quiero agradecer todo esto a todos/as los/as buenos/as amigos/as que me han acompañado y aguantado en mis locuras; a mis padres y mi familia, porque en el fondo saben que sin ellos no es lo mismo (claro, no es lo mismo levantarse a las diez que a las doce ;). A conocidos y desconocidos que me he cruzado y me han saludado (¿qué? También tienen derecho a su homenaje.); a los incondicionales encargados de las tiendas de yogur helado, batidos y granizados, esos que antes estaban en el paro y ahora tienen un puesto en franquicias con más o menos suerte durante unos meses. Me he dedicado durante varios días a buscar a las franquicias más conocidas para hacerme cliente asidua y charlar de vez en cuando con el personal. No sabéis bien la cara de felicidad que ponían cuando volvías días después con más gente. Sí, las heladerías, cafeterías y bares han sido lugares habituales de charla este verano. Mmmm. Y agradecimientos por supuesto a todos/as los/as queridos/as lectores/as que me han leído, comentado, seguido, y en general alimentado este blog. Que ya sabéis que sin vosotros no es lo mismo, es que ni siquiera es nada.

Ya está. ¿Muy plasta? ¿Muy exagerado? ¿Muy aburrido? ¿Os ha hecho pensar "ni sé lo que te ha pasado este verano ni me importa"? Pues es lo que hay, majos/as. Os dejo una conclusión global y a la vez personal, que me hace ilusión. Y mañana...de mañana ya os contaré otro día. By Carmen:D

Gracias a ti (sí a ti, que estás delante de esta pantalla), quien quiera que seas por hacer lo que quiera que hayas hecho (aunque solo sea leerme). He tenido muy en cuenta tu aportación al verano, en serio. :)

domingo, 1 de septiembre de 2013

La realidad en un acto.

Hola queridos/as lectores/as!!! Pues eso, lo que dice el título...

                                                   Acto I

Una habitación con las paredes pintadas de blanco, sin ventanas. Apenas hay muebles. Una veintena de sillas de plástico se encuentran colocadas formando un círculo. Desde arriba, se ven veinte cabezas. La cámara baja hasta dejar al espectador a la altura de las demás personas. No son cabezas solas, si no con cuerpo. Presumiblemente adolescentes.
Un chico alto y delgado se pone en pie y habla al público.
Presidente- Y ahora, compañeras y compañeros, saludemos a nuestra compañera Andrea, que quiere contarnos sus avances y sus experiencias en este el triste y letal tema que nos ocupa.
Se sienta y en su lugar, se pone en pie una chica de larga melena rubia y ojos saltones. Cambia el peso de su cuerpo de una pierna a otra varias veces y luego comienza a hablar, con voz parlanchina y nerviosa.
Andrea- Hola. Me llamo Andrea.
Todos- ¡Hola Andrea!
Andrea y todos los demás asistentes se sonríen tontamente entre ellos, alegres tal vez por descubrir que pueden comunicarse, quizás porque a todos les gusta el nombre de Andrea. Cuando se recuperan del susto, Andrea prosigue.
Andrea- Y llevo una semana sin mandar un whatsapp.
El boom de la noticia no se hace esperar. El desconcierto es el primer síntoma que aparece en las caras de los asistentes. Se miran entre ellos y lo comentan sin creérselo aún.
Chico 1- ¿Has oído lo que ha dicho?
Chica 1- Sí, sí, lo oí. Es fascinante, ¿no te parece?
Chico 1- Sí, completamente fascinante. Ya debe de estar en el nivel 3. Por lo menos.
Chica 1- Tienes razón. Quizás pronto consiga rehabilitarse. Está muy avanzada, yo solo he conseguido estar dos días y ya llevo aquí varios meses.
La Chica 1 mueve histéricamente las manos, como si quisiera coger algo inexistente entre ellas. La cámara nos muestra por unos momentos la entrada de la sala, donde hay una caja grande llena de objetos, con un cartel que dice: "Se ruega a los asistentes que depositen aquí sus móviles y demás dispositivos electrónicos para un mejor funcionamiento de la terapia. Gracias"

Por fin todos acaban de asimilar la noticia, que les llena de admiración hacía Andrea, y vuelven a mirarla esperando que de su boca salgan más palabras iluminadas que les lleven a ellos también hasta aquella fase de éxtasis. Andrea muerde los labios sin perder la sonrisa y dos lagrimones bajan valientes por sus mejillas.
Andrea- Lo siento...Siento mucho que me veáis así...Pero es que soy tan feliz.
Pasa el antebrazo por lo ojos, los cierra unos momentos mientras intenta respirar acompasadamente, como la enseñaron en las sesiones de control de las emociones. Después, continua.
Andrea- Y quiero deciros que me parece todo tan maravilloso, tan mágico. Ahora puedo hacer cosas que siempre quise hacer, y que antes no podía. El tiempo que le dedicas al móvil se lo quitas a todo lo demás. Ahora conecto mejor con la gente de mi al rededor, porque les respondo cuando me hablan, ¡e incluso he conseguido mantener conversaciones de quince minutos!
Se oyen exclamaciones y voces entrecortadas. Estupor general.
Andrea- Por eso quiero deciros que debéis seguir este camino. Sí, debéis seguirlo porque al final hay largos campos de deliciosas flores para todos, aunque haya piedras en el camino. Puede que sufráis también como sufrí yo, ¿pero acaso no es mejor sufrir un poco para expulsar a tan atroz vicio de nuestro cuerpo, y sentirnos luego limpios y puros?
Andrea terminó con una sonrisa cargada de bondad y amor a la raza humana y secó las nuevas lágrimas. Todos aplaudieron entregados a su diosa, vitorearon y alguien que asistía por primera vez a las sesiones lloró impunemente al ver que la redención era ciertamente posible. A nadie se le pasó por la cabeza pensar que Andrea había abusado de los calmantes. Se sentó dando las gracias a sus público y el chico que parecía organizar el evento volvió a levantarse.
Presidente- Sí, yo también siento en lo más hondo de mi ser la gran verdad que transmiten las palabras de nuestra compañera Andrea. Y que esto sirva de estímulo para que nuestras almas, perdidas entre emoticonos y "jajajajas", sepan que tienen un reto, una misión, un destino, y para que lo consigan pueden contar con todos nosotros porque, como compañeros que somos, sabemos lo que el otro siente. Esto ha sido todo por hoy, tened presente que las sesiones se reanudarán el próximo lunes, y empezaremos tratando temas como la abstinencia a las clases de matemáticas y química. Y recordad que no debéis entregar vuestro tiempo y vuestras vidas a esos inventos diabólicos.
De nuevo los aplausos batieron el aire y, una vez tranquilizados, todos se pusieron en pie delante de sus sillas para entonar su himno. Las voces se unieron emocionadas en las estrofas de palabras cristalinas y la emoción del momento se destilaba por cada poro de sus cuerpos con acné. Luego, se fueron marchando con pasos lentos que se dirigían a la caja con los móviles. Algunos fueron a felicitar personalmente a Andrea e intentar averiguar si había usado algún estímulo además de lo que se proponía en la guía del afectado.
Pero finalmente la sala quedó de nuevo vacía. Las luces se apagaron y la puerta se cerró. Horas después, un hombre mayor con mono de trabajo entraba para recoger la gran pancarta que presidía el aula. Esta rezaba: "A.A. Adolescentes Anónimos". La descolgó y la cambió por otra que decía: "Asociación de Madres Afectadas por el Estrés y el Agobio en sus Tareas del Hogar"

                                              ************************

Y así fue, y no de otra forma, como la vida inteligente se vio eliminada en extrañas circunstancias en el Planeta Tierra. Aún hoy se intenta descifrar la causa asesina de la defunción de todo el saber y conocimiento que existió en aquel planeta, pero tan solo se han encontrado pruebas de que abnegados y minoritario grupos de personas que intentaron frenar el apocalipsis. Pero todo fue en valde, su civilización estaba destinada a lo peor.

                                                   PUNTO FINAL.

Comentad, queridos/as lectores/as, comentad aunque solo sea para decirme que me paso en exagerada, fatalista y negativa, que jamás semejantes cosas podrán acabar con nosotros...¿Pero estáis seguros? By Carmen:D

viernes, 16 de agosto de 2013

De cómo fui iluminada por el Mensajero Alado de la Teletienda y éste me reveló La Verdad Alimenticia.

Hola queridos/as lectores/as!!! I've got a dream. He tenido un sueño. Y os lo voy a contar.

Así estaba el tema por allí.
Al principio tan solo es una lenta ascensión hacía arriba. Hasta aquí bien, nada nuevo. Tal vez miro un poco sorprendida al Empire State por debajo mío. Y sigo hasta el infinito y más allá. Cuando empiezo a colarme entre un panorama de nubes celestiales robadas de la cúpula de la Capilla Sixtina, ya me he hecho a la idea de que va a ser un sueño con mucha gente vestida de blanco y liras doradas. Bueno. Tendré tiempo de saludar a algunos conocidos, supongo, a ver qué quieren esta vez por ahí, si es que no les falta de nada pero siempre están dando la vara. Cuando dejé de ascender por fin, estaba tan escéptica como siempre. No era la primera vez que me encontraba delante de aquella puerta hecha de oro macizo y rematada con patos salvajes que parecían volar libres, también de oro; y no esperaba que esta vez fuera diferente a las anteriores. Nada de paraísos bucólicos con todo lo habido y por haber gratis y una Selectividad angustiosa para entrar. Dejé a la demás gente que había por allí que continuaran admirando la puerta de oro, con sus verjas enormemente altas, y caminé paralela a ella un buen trecho. Excavé un poco de nube y me deslicé hacía el otro lado como quién se tira por un trampolín. Nunca se les ocurrió pensar en eso.
Vamos a ver, aquella gente algo querría de mi, y ya estaban tardando en hacer acto de presencia...Paseé un rato por allí. Llenar de aire los pulmones siempre sienta bien, sobre todo si era del aire puro que soltaban aquellos árboles repletos de billetes de quinientos. Según el cartelito informativo que había debajo de un ejemplar, el árbol venía de China, importado. En fin, ningún lugar es perfecto. Al poco rato me encontré, por fin, a Santa Teresa de Jesús. "¡Tesesita!¿Cómo tú por aquí?". Nos saludamos muy alegres y me explicó de qué se trataba. "Mira Carmen,.." me dijo. "No, no, By Carmen:D, si no te importa. Estoy trabajando, lo de Carmen es solo para cuando voy en pijama.", del dije. "Claro preciosa, ya no me acordaba. ¿Siempre buscando historias, verdad? Bueno, estás aquí por algo muy serio. Hay que transmitir un mensaje muy importante, y te ha tocado a ti.". "Vaya hombre. Pues hoy no estoy yo con muchas ganas de transmitir nada. Si es que hasta las dos de la mañana no me he dormido. No es justo. ¿Por qué yo? Anda que no habrá gente". "El caso es que tú te ajustas perfectamente al perfil necesario. Venga, que no será tan horrible. El arcángel de turno pasará por aquí en una hora o así...¿Hace un zumo de tomate antes?"

Bueno, eso era ya otro asunto. Además, ¿cuándo me he negado yo a un zumo de tomate preparado en la mismísima cocina de Teresita? Y luego, a currar. Así que vayamos a lo que importa: el Mensaje Muy Importante.

Como iba diciendo, el arcángel de turno se pasó por allí en una hora. Abandoné mi escepticismo casi sin quererlo y pasé a un estado místico saltándome el ascético. Vi la luz. El mensajero en cuestión arrastraba tras él una pequeña maleta y vestía la gran túnica blanca reglamentaria. Y ahora que lo pienso, también llevaba una corbata... Y llevaba todo el pelo, ya algo canoso, engominado, tirante hacía atrás como si fuera en un coche a más de 150. Y tenía unos dientes demasiado blancos y demasiado visibles. No había duda, aquel tipo había trabajado alguna vez vendiendo enciclopedias a domicilio. Llegó ante mi e hizo como si nada fuera con él. Se aclaró la voz y leyó en voz baja, tan solo moviendo los labios. Luego, cuando consideró que ya estaba listo para entrar en acción adoptó una pose de lo más teatrera y acompañado de gestos grandilocuentes, empezó a declamar:
- ¡Sea hoy un día glorioso por ser el día en que sea revelado a todos los mortales de este mundo La Gran Verdad! ¡Sea hoy un día glorioso por ser el día en que fue ofrecida a todos los mortales de este mundo la solución al uno de sus mayores y letales problemas!¡Sea hoy un día glorioso por ser el día en que todos los mortales de este mundo puedan escoger el camino de la salvación y comiencen a andar por él todos juntos, de la mano, unidos por una fraternidad sin par!

De esto os hablo.
En este punto apareció de detrás de los Árboles del Dinero un conjunto entero, banda y coro, de gosphel, de impecables túnicas también, que dieron ritmo y eco al discurso del mensajero. Entonces, a cada exclamación apasionada de este, por detrás se oían
decenas de voces gritando también exaltadas: "Oh, Freedom, Freedom! Aleluia! The revelation of Good! You can see the light? Oh, happy day!". Así que insertar el audio en el discurso.
- Tú, simple mortal, serás la encargada de transmitir a tus semejantes tan grande revelación. Ahora, escúchame, porque te diré en qué consiste esta gran noticia. En ese mundo donde tú habitas - sí, se muy bien en qué mundo habito, lo dice el título.- hay millones de males y desgracias que por vuestra culpa andan libres. Por estos parajes estamos tan cansados de que nos suba aquí la gente quejándose y rogándonos que mejoremos las cosas de allí abajo, que hemos decidido, excepcionalmente y haciendo alarde de nuestra desinteresada misericordia, daros a conocer la solución a uno de vuestros mayores males: el hambre. Para que todos los mortales de ese mundo puedan disponer de comida y no mueran de hambre, traída expresamente desde las Cocinas Celestiales, - claro, por eso Teresa estaba tan emocionada.- te hago acto de entrega de la receta del más grande milagro alimenticio: la hamburguesa artificial. Es esta una hamburguesa creada en laboratorios, mediante lo que vosotros llamáis células madre de una vaca muerta. Por tanto las podréis fabricar por millones, billones, trillones, en cualquier parte del mundo, solo con tener la sencilla máquina que realiza este prodigio y podréis reconfortar los estómagos vacíos de medio mundo. Y todo esto tan solo os saldrá por algunos arreglillos y acuerdos en Roma, nada del otro mundo. Así pues, corre, no pierdas más tiempo, ve a comunicarlo a todos ahora mismo y que empiecen a producir las Hamburguesas Celestiales.

Como lo oís. Por eso yo os digo: ¡Hermanos(/as) míos(/as), haced caso de lo que os dice esta humilde servidora! Ahora que este milagro ha llegado a nuestras manos, aprovechémoslo para repartir el bien por toda la faz de la Tierra!
Y así os lo comunico y quedo con mi misión cumplida, pero a la vez os advierto de que el poder supremo de este preciado bien no nos corrompa, como ya es tan habitual en nosotros, y empecemos con guerras napoleónicas a causa de una hamburguesa, porque, por muy sagrado que sea este alimento, sería para colgarnos en capirote con orejas de burro. En vuestras manos queda el dilema. Yo me retiraré a vivir austeramente a una cueva en las montañas y haré voto de silencio.
 Estas son mis últimas palabras. By Carmen:D

jueves, 8 de agosto de 2013

¡Estoy vivaaaa!

Hola queridos/a lectores/as!!! (Mm. Dejadme disfrutar del saludo antes de que la condenada linea roja empiece a subrayar las faltas de ortografía. Ya lo ha hecho. "Empiece" no va con ceta. Vaya, hombre.)

Antes de dar rienda suelta a mi soliloquio, quiero hacer justicia al título. Imaginaos la sala más oscura del más oscuro castillo gótico que vuestra mente pueda imaginar. Imaginaos pasillos llenos de telarañas y fémures que se podrían usar de escoba y calaveras que van muy bien de vasos, que os llevan a un gran portón de madera putrefacta por los siglos de los siglos. Arriba está rematado con brocas de hierro. Solo se ve un hilillo de luz, que apenas se atreve a salir de la habitación. Al otro lado, se oyen ruidos de cadenas que se mueven pesadas; y vosotros estáis diciendo "¿Qué demonios hago yo aquí? Yo quiero volverme a mi casa, esto es una casa encantada de lo más cutre", y ya os estáis dando la vuelta para regresar a vuestra (tal vez aburrida) rutina de verano, cuando oís un grito desgarrados, pronunciado más bien como ultrasonido, que os taladra el tímpano y dice: "ESTOY VIVAAAAAA".

No, no es la versión femenina de Frankestein, soy yo, que acabo de volver de vacaciones.

Qué os voy a contar. Aquí otra vez, en esta ciudad de calor pegajoso. Los de las tiendas de batidos se alegrarán al verme de nuevo. La lista de cosas interesantes para hacer en verano sigue muy gorda, así que no veo el momento de empezar a rebajarla. Veamos. Cincuenta páginas de Proyecto "PROYECTO" (¡venga ya! ¿Tú has escrito 50 páginas, tú que no pasas de un relato de dos? Ay, que me muero de risa) y la música vuelve a sonar en mi cabeza cada vez que tecleo, de vuelta en mi habitat (nunca debiste de salir del Zoo, el mundo es cruel), ya levanté todas las persianas de casa y la luz entra alegre por las ventanas abiertas (bien, entonces ya podemos pasar a la siguiente fase: ¡ponte a pasar el polvo de una vez!), ya deshice la maleta (querrás decir LAS maletas, que no sé como ha cabido todo en el coche), ya volví a dar mis queridos paseos por las calles (yo diría que corrías para no llegar tarde a casa).

Doble yo: cállate. (Me niego)

¿No os parece que aún queda mucho verano? Por lo que parece, a todos se nos está pasando leeentoo, laargoo, pero a la vez hacemos muchas cosas. Personalmente, ya estoy volviendo a tener pesadillas todas las noches con la vuelta a clase (tienes un trauma con las clases de gimnasia, querida). Bueno, me dedicaré arduamente y con ganas a devolver a este blog a la vida también (imposible, esto es un blog vampiro). Ahora que lo pienso, si me pagasen por lo que escribo, y escribiera de verdad cincuenta páginas, aunque fuera en relatos, no me importaría nada vivir así. O no. Soy demasiado sentimental como para aguantar más del verano sin oir ese bendito sonido de los ángeles que es el timbre del instituto (¿te refieres al que oyes siempre cuando estas en el extremo contrario de la clase y corres la maratón contra Tagarro?). Os voy a dejar en los laterales una lista de los libros que he ido leyendo, le voy a dar un lavado de cara a todo y antes de que digáis supercalifragilisticoespialidoso voy a estar de nuevo con un post preparado, un especial de verano (y hasta dentro de otro mes...)

Pero antes de todo eso y seguido de estas líneas, voy a intentar retener el desdoblamiento de mi personalidad, si no os importa. (No, jamás lograrás atraparme, ¡corro más que tú! Jajajaja...&)
By Carmen:D (y su lado oscuro)

Posdata: un microrelato: "Hoy me siento suicida", se dijo, y se apuntó a lista de espera urgente para operaciones del corazón de la Sanidad Pública. Descanse en paz.

domingo, 17 de marzo de 2013

Santoral científico.

Hola queridos/as lectores/as!!! ¿Cómo os trata la vida? Yo no le permito que me dé ninguna mala noticia, conmigo solita para ponerme histérica tengo bastante. A todo esto, hoy es domingo de nuevo y por última vez. Me explico. Mañana (lunes de Pereza) tengo los dos últimos exámenes (espero, por el bien de este mundo...) y luego, ay luego. Luego la casa por la ventana, porque para cuatro míseros días que me quedan de clase, creo que los aprovecharé escribiendo relatos (llevo la tira sin aplicar tinta en papel con un fin literario). Mi idea es hacer en ese tiempo la reseña de "Rebeldes", la lectura obligatoria de Literatura de este trimestre. Qué deciros además de que me ha encantado. Bueno, cuando veáis la reseña irá complementada de la reseña de la película, así que paciencia.
El viernes (viernes de Sonrisas), servidora se escapa a llevar su arte natural de narrar impunemente la vida y sus trapos sucios, y para ajustar más,  se escapa a Francia. En efecto queridos/as lectores/as, por aquellos lares me tendréis parlando esa lengua me tanto me chifla y llevo estudiando desde 5º, incluida Escuela de Idiomas. La Francia profunda, y concretamente los franceses y francesas de vacío lingüístico español profundo tendrán que darme indicaciones precisas y hablando cristiano, silbuplé (s'il vous plaît, que algo de francés sí que sé) acerca de donde esta tal o cual sitio. Mmmm...¿vosotros también veis los neones chispeantes y los carteles del film? "Terror en Francia".
Pero, y tenedlo presente, con la mochila a la espalda. Nada de tren o avión, ni la comida, ni las entradas ya puestos. ¿Es que acaso hay algo más emocionante y benigno para unos cuantos (28) chavalejos asilvestraos de 15 años, que pelear todos los días por tener algo que llevarse a la boca y saber lo que es pasar la noche en un bus como sardinas en lata? Lázaro de Tormes me suplicará unas clases expres de supervivencia alimenticia, y la NASA investigará como cápsula espacial los autobuses repletos de personitas dormidas, con la piel azulenca por la fantasmagórica luz y los primeros síntomas de hipotermia porque, qué demonios, en los autobuses de noche hace un frío del carajo. No hay nada como un instituto público español para lanzarse a ver mundo, en serio, sin ironía :).

Para que sobreviváis sin mí el blog sobreviva sin mi, dejaré relatos o entradas programadas, y a la semana o antes estaré ya de vuelta (y de vacaciones;). Pero todavía estamos a hoy, domingo de nuevo (domingo de Hoy Toca Helado De Postre En Mi Casa) y quiero contaros una cosa, cosa similar a las extrañas deformaciones de mi libro de Música. Mirad una cosa y decidme de qué estoy hablando:

San Actinio, San Torio, San Protactinio, San Uranio, San Neptunio, San Plutonio, San Américo, San Curio, San Berkelio, San Californio, San Eistenio, San Fermio, San Mendelvio, San Nobelio, San Laurencio, San Lutecio, San Iterbio, San Tulio, San Erbio, San Holmio, San Disprosio, San Terbio, San Gadolimio, San Europio, San Samario, San Prometio, San Neodimio, San Cerio, San Lantano, San Ununoctio, San Ununsptio, San Ununhexio, San Ununpentio, San Ununcuadio, San Ununtrio, San Copernicio, San Roetgenio, San Darmstadtio, San Meitnerio, San Bohrio, San Hassio, San Seaborgio, San Dubnio, San Rutherfordio, San Wolframio, San Tántalo, San Hafnio, San Renio, San Osmio, San Iridio, San Bismuto, San Astato, San Telurio, San Antimonio, San Circonio, San Niobio, San Molibdeno, San Tecnecio, San Rutenio, San Rodio, San Cadmio, San Vanadio, San Escandio y San Manganeso.

Genial lo de leerlo de carrerilla, muy buena idea, oye. Ahora meteos una magdalena en la boca y probad otra vez. Igual si os digo San Hidrógeno ya caéis. En efecto, esta es la Tabla Periódica, excepto sus elementos más conocidos. Y ahora decidme, ¿a vosotros os parece justo que se deba aprender todo este santoral? Si a los bancos les dá por colarlo en sus calendario, todos diríamos "Anda mira, hoy es San Seaborgio, voy a mirar en mi agenda a ver a cuantos Seaborgios conozco para felicitarlos. Ni lo intentes, es que ni aunque tuvieras el Facebook más popular del país. Yo, desde este humilde sitio, hago un llamamiento para la quema pública de todos estos elementos restantes, para que la Tabla (Cuadrada) pase a tener....20 elementos. Por lo menos, así a mis compañeros/as (y tal vez a mi)  les cabrían los 20 en una sola chuleta. Algo avanzaríamos, digo yo. By Carmen:D

domingo, 10 de marzo de 2013

Requiem por Little Frankestein.

Hola queridos/as lectores/as!!! Y un domingo más estamos aquí todos reunidos, por el poder de Blogger que me ha sido concedido, para hablar de este mundo y el otro, si es que solo hay uno más. Bien, un hecho ha puesto un punto y aparte en lo que pensaba contaros, y me he debatido durante quince segundos en si preferiríais leer una reseña, un relato de Cartapacio o un esquela. Me he quedado con la esquela.
Mis patos se parecen a estos:)
Vosotros/as sabéis, o no, la gran afición que tengo yo a poner nombre y dar vida a cualquier cosa/bicho/objeto, trastorno achacable a la falta de otras cosas en las que perderme, como por ejemplo la ausencia de móvil de última generación con todas las cosas que se te antojen y las que no. Yo me muevo por el medio terrestre con mi cabeza como única arma contra el aburrimiento, ya que mi querido Patata (Patata es mi móvil, creo haberos hablado de él hace mucho. Bueno, sigue igual de insignificante y problemático que siempre) se niega a comportarse como un móvil normal y llamar a quien yo quiero llamar. Es triste vernos discutir por algo tan superficial como un mensaje mal mandado :(
Por continuar ilustrándoos sobre mis propiedades inertes, sabed que, al contrario que Patata, Mariluz es una lámpara excelente y lleva alumbrándome la lectura desde hace mucho, muchísimo tiempo. Al libro de Matemáticas le he pedido el divorcio a gritos en medio de clase, porque ya no lo soporto. Desde que me lo olvidé debajo de una ventana abierta y con tormenta (yo mantengo que fue un accidente, pero él asegura que fue un accidente en mi plan de asesinato que siguiera vivo) se ha vuelto de un mutismo insoportable. Creo que se le están borrando los números y las pocas palabras (la mayoría escritas por mi) que tiene, por culpa de la tormenta.Por cambiar de tercio, los patos que hay en el parquecito público de camino a mi instituto, el pato Moliere y la pata Maria Antonieta, son de lo más sociables. Hace unas semanas que los echo en falta, pero recorrer todos los parquecitos públicos de León me parece demasiado trabajo. No, no es que por aquí sean unos frikis de poner parquecitos públicos, pero aún así es un tute, así que ya aparecerán.

Pero si de todos ellos tengo que elegir a uno, ese es el que hoy nos ocupa. Little Frankestein. Echadle un poco (mucho) de imaginación y adivinaréis que se trata de mi mochila. Mi difunta mochila. Era una buena mochila, siempre dispuesta a reventar cargando estúpidos libros (los libros de lectura los suelo llevar en la mano). Una buena mochila...ay. Toda pintada, a flores, con todos los símbolos de la paz y smiles que os podáis imaginar. La pinté entera con rotuladores en una clase de MAE. Aquella mañana llovió y todos los colorines se corrieron, quedando como un manchón, pero un manchón multicolor al fin y al cabo. Luego, allá por abril, se le rompió la primera costura. Siempre se rompía por la cremallera. Yo nunca fui de coser, ni siquiera sé sostener una aguja de manera segura, pero por ella haría cualquier cosa. Dos, tres, hasta cuatro veces la cosí, y de todas las operaciones salía con muñones de tela, grandes hilos colgando y alguna que otra grapa cuando ya perdía la fe en mis nulas habilidades manuales. Reconozcamoslo: daba pena, parecía que se había usado desde que comencé la Guardería. Pero explicar el cariño que yo tenía a aquel saco de tela áspera era difícil, y más difícil todavía, entenderlo. Por eso pasó a llamarse Little Frankestein, hasta añadí una pintada más con su nombre.
Esto pincha, ok?
Al acabar el curso, concretamente a la vuelta de Barcelona, desapareció. Mi madre dijo que la había llevado, junto con mis libros de cuando era niña, a una ONG de cosas donadas a niños pobres. Por mi chapó, porque lo que sea por solidaridad y para los niños pobres, aunque sea Little Frankestein, deben de quedárselo los niños pobres. Fue un trauma de segunda infancia difícil de olvidar, porque me recuerdo en verano, soñando con la dichosa mochila. Freud resucitaría para atenderme y pagarme por la consulta.
Pero, hoy, hoy queridos/as lectores/as, he confirmado la sospecha de que, bajo este techo en que ahora estoy, hay escalofriantes instintos asesinos. Porque aquí se ha asesinado a una mochila, una buena mochila. Esta mañana, cuando he entrado en la habitación para estudiar algo de Literatura, tal vez por casualidad, quizás por predestinación, he tropezado (esto ciertamente es una casualidad muy corriente en mi) con el saco de costura de mi madre. Entonces, contemplando todos los retazos de telas para hacer remiendo y chapucillas, he creído ver parte de la tela coloreada de Little Frankestein. Y, en efecto, ¿de qué otra cosa podría ser aquella tela? Palidecí. Allí estaba el trozo de tela con su nombre. Levanté la mirada y me fijé en la mesa de costura de mi madre. Tijeras. Agujas. Escuadras y reglas. Todos sendos objetos punzantes. Esa vieja máquina de coser y todas, las diecisiete cajitas con todo tipo de cosas necesarias. Mi mochila no se la habían dado a los niños pobres, a mi mochila la habían descuartizado atrozmente y enterrado en la misma habitación en que yo hacía los deberes.


Ahora graniza. Las piedrecitas de hielo vienen a estamparse sin elegancia a la ventana de la habitación del crimen y su descubrimiento.  Por cierto, esta habitación ha sido reconocida por expertos como Lugar Dado A La Meditación Y Melancolía, gracias a su acústica de los fenómenos meteorológicos y la reverberación de los altavoces del ordenador. Pero para mí es la habitación donde un día se asesinó. No me he vestido de negro, porque nunca he tenido, ni tengo, ni tendré algo negro que ponerme, pero las flores van bien para este momento. Ya no hay nada que podamos hacer, queridos/as lectores/as. Las cosas pasan, vienen y van; pero por muchas cosas que pasasen en ninguna comisaría se aceptaría una denuncia por sospecha de asesinato de mochila. Por eso, hoy estamos aquí reunidos, un domingo más, por el poder de Blogger que me ha sido concedido. Oremos ahora por esta mochila que nos ha abandonado para ir a un mundo mejor. By Carmen:D

domingo, 3 de marzo de 2013

Delicioso refrito dominguero.

Hola queridos/as lectores/as!!! Bueno, voy deprisita que el tiempo apremia. Los quince días que me quedan por delante serán para fenecer entre 12 maravillosas asignaturas, en las cuales, inexplicablemente, hay un examen malvado que está diciendo "ven aquí si te atreves", pero en realidad da igual que te atrevas o no, haceos a la idea de que tendré que hacer todos los exámenes resignadamente. Por ello igual no me da tiempo a escribir muuchoo....Pero hoy lo intentaré n_n.

Os adelanto los reveladores datos de la encuesta que acabo de cerrar:
A la pregunta de "¿Realmente crees que hay alguien incorrupto y honrado para asumir la presidencia de España (tú mismo también vales)? se han obtenido las siguientes respuestas:
-No. Lo único incorrupto y honrado que hay por aquí son los perros y así les va  (1 votos)            
-Sí, pues mira, a alguno/a conozco yo que tal vez...   (2 votos)                                                      
-Hombre, alguien tendrá que haber, tampoco estamos tan mal...   (3 votos)                                   
-Oigan, aquí me tienen, al servicio del bien del pueblo y la liberté. Este es mi número.

 (2 votos)
                                                                                                                                                  
La ganadora ha sido, con 3 votos, "Hombre, alguien tendrá que haber, tampoco estamos tan mal...."; lo cual revela que tengo unos lectorianos/as la mar de optimistas, pero, por favor, no os olvidéis de leer los periódicos. Sin embargo, las personas que saben de alguien (o de sí mismos) dispuesto a sacar al panorama de la basura son un total de 4, lo cual revela a su vez que hay lo necesario para ponerse a mejorar las cosas pero ya. Tan solo una persona lo da todo por perdido. Jamás pensé que alguien sería capaz de meterse con los perros. Tengamos en cuenta que hay un total de 8 votos y no sé yo si se pueden sacar conclusiones reveladoras después de preguntar a 8 personas de todas las que habitamos por estos lares de España. Pero dejemos ya las revelaciones, y relevemos este tema por uno más interesante...

Espero poder colgar pronto algunas fotos de las fiestas de mi instituto (Padre. Isla.), esas de las que os suelo hablar todos los años por las locuras y torpezas cometidas (por mi). De momento os dejo un vídeo que acabo de pillar y me lo he agenciado ("Hummm...no tengo nada más que ponerles junto con la encuesta...Pues les pongo esto y al que no le guste que se aguante). Se trata de la Historia de la Música ilustrada en una especie de cómic. Flipante de ver, dado que entre yo y las artes manuales (en este caso, el dibujo) no hay nada de filing. Además, aprovecho para recomendarse lo a mi profesora de Música: querida profe, aquí tienes un manera divertida de empollarse el canto gregoriano, el barroco, el clasicismo y sus respectivos compositores. Posdata: empiezo a sospechar que si vuelves a deleitar nuestros mortales oidos con el Concierto de Brandemburgo número dos en Fa Mayor a los excesivos decibelios con los que se escucha, tu simpatiquísima clase de tercero

Entre nosotros, mi libro de Historia de la Música da un poco de  miedo. Ha sido víctima de mis alteraciones mentales con tendencia a burla. A Vivaldi le han salido unas ojeras negras la mar de tétricas y en vez de un violín, tiene entre sus manos un cuchillo ensangrentado. Bach lleva un capirote con orejas de burro y tiene un mostacho exagerado. Mozart se ha convertido en Harry Poter porque tiene pintado un rayo en la frente y lleva el uniforme de Howars, con varita mágica y todo. Beethoven se ha hecho gótico: viste todo de cuero y tiene el pelo verde forforito, pero la cara sigue igual. Los ángeles músicos de los frescos renacentistas han cambiado sus liras y laudes por una batería y varias guitarras eléctricas. Y dad gracias que este año no tenemos libro de Historia. By Carmen:D
Por cierto....
Ya podéis leer los relatos y enteraros de todas las novedades del CLUB DE ESCRITURA CARTAPACIO, entrando en nuestro blog. ¿A qué estás esperando?

sábado, 23 de febrero de 2013

Quince minutos de cotidianidad.


Hola queridos/as lectores/as!!! Ayer, a las tres cuarenta y siete minutos de la tarde, mi madre me envió a comprar como quién envía a Caperucita Roja a la China a por un cargamento de grabadoras made in China. No sé qué tiene el ir a hacer recados, que siempre me ha fascinado. El saber que según ponga el pié en la calle puede caer una bomba en mi barrio me estremece. Luego, pasada la hecatombe, podré decir a los medios de comunicación y al mundo en general, entre sollozos desoladores y con cara compungida, "Sí, yo estaba allí, yo lo viví. Fíjense ustedes, yo solo iba a comprar el pan....ay, solo el pan, tenía familia y un Nobel esperándome, solo era el pan....". Y romper a llorar. Ya veo los titulares: "Trágico testimonio de una superviviente del nuevo atentado de los marcianos".

El caso es que eso iba pensando yo mientras bajaba en el ascensor, chaqueta ya puesta. En ese momento me dí cuenta de que me había olvidado las llaves y de que no sabía como entraría de nuevo en casa, porque el interfono está escacharrado desde hace ya muchos ratos y ni siquiera llevaba móvil. Bueno, mi espíritu de Spider-man me tranquilizó diciendo que si había que escalar la pared hasta el octavo, así se haría. Después de embestir a mi honorable vecino de cualquiera de las 16 casas de edificio, recorrí a paso de charlestón mi portal con paredes de mármol, o la piedra esa que sea (y mira que acabo de tener un exámen sobre materiales de construcción). Solo sé que en verano traigo a mis amigos/as al portal para aplastarnos como estrellas de mar contra la pared del frío que da. Os aseguró que no encontraréis saunas frías en ninguna otra parte del mundo mundial, y que nunca veréis una persona que aumente tanto como yo su número de amigos a final de curso. Luego, traspasada la puerta, observé mi barrio en los primeros pasos. Mi barrio y los locales en venta o alquiler. Mi barrio y su bordillo. Mi barrio y sus baldosas hexagonales. Mi barrio y su parquecito para perros. Mi barrio y su Telepizza. Mi barrio y su Alimerka. Mi barrio y sus quioscos. Quince años, cuatro mil ochenta mañanas recorriendo esa calle para ir a la guardería, el colegio, el instituto. Sí, he usado la calculadora y he quitado los meses de vacaciones.
Lo cierto e innegable es que mi barrio da pena los domingos. Bueno, hacia las once, justo después de que suenen unas campanas en un edificio que no sé muy bien que es, las calles se llenan de gente muy engalanada, como si fuera a venir alguien muy importante, saliendo de alguna parte para meterse todos como sardinas en los bares. Se ríen a voces y saludan a todos sus conocidos  pero yo aún no sé a qué viene ese extraño ritual. Espero que mi barrio entero no sea de una secta. Y, mira tú por donde, la gente que anda por el rastro unas horas después también  se ríen mucho, y hablan todos, y se toman el McMenú con descuento para los más pequeños, ahora solo por 2.30, con un delicioso Sandy de Chocolate. No te lo puedes perder.

El Árbol apareció ante mi como un espejismo en medio del desierto. Al mismo tiempo aparecieron otros espejismos del Alimerka, el Mercadona y un Masymás. Lo eché a pito pito gorgorito y entré en el primero. Vacío, solo cuatro o cinco señoras trajinando con cajas y hablando sobre mira que está mal La Cosa, porque mi hijo tienen un amigo que se ha quedado en la calle sin nada, etc. Me quedé con la duda de si serían las mujeres de los capos de la city y estarían hablando de La Cosa Nostra El Chisme Ese Nuestro, así que lo he dejado con mayúsculas. Si la gente se mi barrio son de una secta de degustación de vinos los domingos, esas señoras podían ser mafiosas ferpectamente, digo yo. Por otra parte, seguro que el sastre de los capos de este país es rico y  dichos capos no tienen a sus mujeres de cajeras en un super a las cuatro menos cincuenta y seis minutos.
¿Qué tenía que comprar? Azúcar. Pero no un azúcar cualquiera, necesitaba un azúcar en terrones para un nuevo experimento pastelero de mi madre. Pero para fastidiarselo más a mi Caperucita interior, necesitaba cuarenta y cuatro terrones de azúcar blanco. ¿ Habéis oído la teoría de que en los supers todo está planeado para llevarte por la calle pasillo de la amargura? Se supone que lo de primera necesidad está siempre al final y abajo del todo, para que mientras vas de camino pilles todo lo altamente calórico. Creo que soy de las escasas personas a las que eso no las afecta, porque a mi me dá igual para lo que sea, un super es un laberinto en el cual SIEMPRE me pierdo. Una vez de cría se me vino a la cabeza la maravillosa idea de desempaquetar un rollo de papel higiénico e ir dejándolo por donde pasaba para saber volver sobre mis pasos. Una mente privilegiada, la mia, sin duda. Y privada de libros durante una semana, dijo mi madre después de pedir perdón a un montón de gente indignada.

Lo único que encontré en terrones fue un pack enorme con 144 terrones de azúcar. Bueno. Si le quitas el 1 quedan 44, no? Me despedí de las mafiosas que me llevaron hasta el arca de los terrones perdida y fui a la caja. ¿Quiere bolsa? No. ¿Tiene tarjeta de El Árbol? No. ¿Desea usted hacerse una tarjeta de El Árbol? No. Muy bien, linda, son uno con cuarenta y cinco; venga, chaito. Ay que ver como cambia la gente antes y después de tener uno con cuarenta y cinco en sus manos.
Salí a la calle. Dí los primeros pasos y de repente me topé con una realidad sorprendente y esclarecedora. Un rayo de sol hizo un haz de luz encima de mi cabeza. Entré en el limbo de los iluminados. Era una persona nueva. Busqué fervientemente la causa de mi euforia. Miré lo que tenía en mis manos. Los terrones de azúcar. Eso era. Me sentí poderosa, capaz de mover montañas. ¡Ajá, todos los malvados de León City acabarán entre rejas gracias al poder del azúcar y sus sastres dejarán de ser ricos! El azúcar me poseyó y me sorprendí gritando en medio de la calle "Poder del terrón de azúcar blanco activado!". Entonces todo mi alrededor desaparecía para dar paso a un fondo de lo más psicodélico en tonos pastel. Unas chispitas con purpurina hacían cintas por el cielo y de repente estaba embutida en un vestido blanco con forma de terrón de lo más cursi. Además tenía una especie de varita mágica acabada en terrón de azúcar, mis ojos habían sido agrandados impunemente y tenía una enorme melena rubia que ondulaba al viento. Todo eso regado por una expresión de tontería infinita. Perdonadme, es que alguna de las pocas veces que he hecho zapping me he quedado viendo alguna serie manga de haditas majísimas, y a mi los dibujos animados me trastornan muchísimo. También reconozco que he visto dos veces seguidas "Dumbo" y he llorado cuando al elefantito lo separan de su madre (no me negaréis que esa película es una maravilla:).
El caso es que tenía en mi poder, para hacer el bien o el mal, 144 terrones de azúcar blanco envueltos en paquetitos de dos. Eh. Eh. Quieto parao. ¿Envueltos? ¿Paquetitos? No, no eran para cafeterías. Eran para cocinar. Oh, albricias. ¿Qué he hecho? Corro pasando indiferente por delante de los cubos de la basura donde tantas veces he echado el encargo recién comprado en vez de la basura (máster en revolver basura, ojo). Un sexto sentido propio de mi y muy pocos más me decía que había vuelto a pifiarla. Mi madre se pasó la tarde desvolviendo ciento cuarenta y cuatro paquetitos y reflexionando sobre qué pasaba por mi cabeza cuando me mandaba a hacer recados. Bien, ahora ya lo sabe. Eran las cuatro y dos minutos, quince minutos de cotidianidad incotidiana.
By Carmen:D

domingo, 17 de febrero de 2013

Operación Cereza.

Hola queridos/as lectores/as!!! Bueno, no os quejaréis que esta última semana habéis tenido bastante que leer, no? Bien, hoy finalizo mi trilogía de venganza por San Valentín, con mi reivindicación fuera del blog. Espero que en estos momentos la curiosidad os coma las entrañas y os estéis diciendo "¿Qué narices habrá hecho Carmen esta vez?". Al principio iba a llevarme el secreto a la tumba (bueno, igual exagero un poco), pero he decidido contároslo porque no aguanto hacer buenas obras sin que nadie se entere.
Me he currado el cartel^^
Pues mirad, como en muchas otras partes, en el Pisla se encargan piruletas a 50 céntimos por el día de San Valentín, para enamorados/as y amigos/as. Piruletas, piruletas para todo el mundo. No suelo regalar muchas, porque para decidirse a quién mandar y a quién no por una razón u otra, hay que seguir un proceso de selección muy diferente al de "amor para todos". Al final siempre hay alguien que se queda mirando con rostro furibundo como diciendo "¿Y a mí no me has mandado ninguna? Yo pensaba que eramos amigos/as...". Vamos, que no está el país como para perder el tiempo con eso, así que la manera más fácil que se me ocurrió de esparcir la felicidad por el instituto fue regalando a todos piruletas. Bueno, a un todos de 19 personas, que para empezar está bien. Como son piruletas de cereza, y no de fresa aunque sean rojas, este proyecto que llevo proyectando desde enero se llamó la "Operación Cereza".

 Además también aproveché para ayudar un poco en una causa que me viene fastidiando desde algún bastante tiempo. ¿Vosotros sabéis lo que es ir por la calle o en el instituto y que tus compañeros/as de generación de griten "Largarte de aquí, eres un acoplado/a, nadie te quiere porque no tienes amigos" y que se rían en tu cara? Imagináos la cara más indignada que tengo solo con recordarlo. ¿Qué somos, personas o animales? Pues eso lo oigo todos los días y dirigido a mucha gente diferente. Es una gran ironía y podría hacer un estudio psicológico sobre ello, pero esta vez me dio por meterme en la piel de San Nicolás de Bari (Papa Noel) arrancar sonrisas. A algunos de mi lista de cerecianos ni siquiera les conozco y solo he oído hablar de ellos/as, otros son buenos/as amigos/as....Hasta mi querido Alfredo recibió una. Eso sí, para crear misterio, todas fueron a nombre de "Anónimo". Imagináos ahora sus caras, en medio de clase mientras se reparten las piruletas. Desconcierto, sorpresa, y yo mirando por la ventana cual inocente colegiala. Según las informaciones que tengo ahora, la mayor parte del mundo piensa que los destinatarios se han enviado una piruleta a si mismos. Qué poca imaginación.

El reparto bien, muchos ya saben de dónde salió esa piruleta de "Anónimo"  y muchos no saben nada ni lo sabrán (más os vale). Y bien, ¿qué os parece mi pequeña locura? Agradezco también a mis cómplices su necesaria colaboración.

viernes, 15 de febrero de 2013

Venganza por San Valentín II

Hola queridos/as lectores/as!!! Os traigo la segunda entrega, espero que haya gustado la primera parte. No os entretengo más. By Carmen:D.

Muy pronto, no os lo perdáis.
Tolomeo y Marieta
... Así pues, pasó a formar parte del verdadero corral de los quietos esperando poder reunirse allí con su querida Marieta. 


Como hemos dicho, Tolomeo y Marieta se enamoraron en lo que se conoce como un flechazo a primera vista. Pero sus familias estaban destinadas a no entenderse desde la noche de los tiempos, y mucho menos se entendería por razones tan nimias como el fulgurante amor de unos jovenzuelos excesivamente apasionados. Por eso, Tolomeo y Marieta (o Marieta y Tolomeo, que no haya discriminación de sexo en la literatura, por favor) decidieron verse y mantener su amor en secreto.
Así pues, todos los días de la semana y algunos más se veían en el balcón de Marieta, suspirando el uno por la otra y viceversa, esperando como quien espera la muerte, solo que en este caso era el amanecer matutino que los separaría. Puesto que solo estaban seguros cuando una tenue luz violeta cubría el cielo y, allá a lo lejos se oían los románticos y gráciles gorgoteos de los cerdos y borricos de las granjas. Sí, queridos niños, cerdos y borricos. Y es que el amor no solo ciega, sino que también deja más sordo que una tapia y reduce la expresión facial a un estúpido estado vegetal (a saber, entre tomate maduro y berenjena de huerta). ¡Y no hablemos de las muestras de las conversaciones tan coherentes y explícitas que nos proporciona este cacareado sentimiento!
- ¡Oh, Tolomeo querido! ¿Ya te quieres ir? ¿Ya pretendes abandonarme?
- Es preciso que me vaya, Marieta, pronto será completamente de día y tus padres no deben verme aquí.
- ¡No, aún no es de día!
- Te digo que sí, ¿no ves el sol?- insiste Tolomeo
- Que no.
- Que sí.
- Quédate o me moriré de tristeza.- replica Marieta ofendida por la oposición a su criterio.
- Ya me da igual que me maten, por complacerte haría cualquier cosa.
- ¡No! Márchate, fuera, ya estás tardando. ¿No ves que si te encuentran aquí te matarán?
- Me da igual. Me voy a quedar.- predice Tolomeo resignado.
- Que no.
- Que sí.
- Ya es de día, pronto el trajín volverá a la casa y todos despertarán – informa la criada de Marieta.

Y entonces los enternecidos jóvenes se ponen por fin de acuerdo y se despiden entre trágicas palabras y pensamiento de añoranza. Por supuesto, “Chéspir” hizo que esta cándida escena del balcón quedara reluciente a los ojos de los no conocedores de la historia real.
La cosa continuó así hasta que el padre de Marieta decidió casar a su hija con el hijo del alcalde. Obviamente, la muchacha se negó. Derramó mil lágrimas para evitar el futuro enlace pero todo fue en vano. Por eso Marieta acudió al cura del pueblo, un tal Lorenzo. Este, más inteligente que los dos jóvenes, que veían mermadas sus capacidades intelectuales por el idílico romance que vivían, trazó un plan para sortear todos los inconvenientes y construir un final feliz tipo cuento de hadas. Y quién sabe, tal vez lo hubieran conseguido en la realidad (tan probable como que esta historia existiera), pero como el asunto que nos ocupa es una pura tragedia no podía suceder así. El plan consistía en que Marieta aceptara el enlace, pero días antes de las nupcias moriría inesperadamente. Eso es lo que pensaría todo el mundo y lo que sucedería en la realidad era que Marieta se tomaría un somnífero que la haría despertar cuando ya la creyeran bien muerta. Por otro lado, Tolomeo sería informado por una carta llevada por el más veloz mensajero en la que se explicaría el plan y donde se acordaba reunirse con Marieta en Valdematua del Monte, para quedarse a vivir allí y escapar de sus familias.
Trazado el plan y con Marieta muerta (dormida), al cura solo le quedaba mandar la carta a Tolomeo. Pero, ¿cuál sería el mensajero indicado, al que ni la tormenta ni el cansancio conseguirían parar? Al principio se pensó en Miguel Strogoff pero como el presupuesto de la parroquia no llegaba para traer al correo del Zar desde Moscú hasta Villaverona del Río, y mucho menos llevarlo de vuelta, hubo que conformarse con el primero que pillaron. Aquí es donde se consolidó la gran catástrofe. Claro está, el mensajero no llegó a tiempo para entregarle la famosa carta a Tolomeo y este pensó que su amada había muerto. Apresuradamente se dirigió a donde estaba el cadáver de Marieta (misterio sin resolver: a Marieta, aunque todos la creyeran muerta, ninguno se esforzó en enterrarla) para despedirse de ella por última vez. No se lo había acabado de creer, pero cuando vio a la difunta decidió hacer lo que nunca se había atrevido a llevar a cabo: cumplir su promesa de que moriría envenenado con su veneno casero a base de las sobras de puré de verduras destilado. Así pues, pasó a formar parte del verdadero corral de los quietos esperando poder reunirse allí con su querida Marieta.

Al cabo de morir Tolomeo, se despertó Marieta de su supuesta muerte. Y también llegó allí el cura, para explicar de alguna manera factible como, por culpa de un mensajero inútil, el plan estaba hecho trizas, Tolomeo muerto del todo y que el pueblo al completo se había enterado del romance secreto, mientras que los Capuletez y los Montesquez amenazaban con provocar la 3º Guerra Mundial. Que papelón, ¿verdad queridos niños?
El enfado que cogió Marieta solo es cuantificable con  la teoría de la relatividad de nuestro ya citado Einstein (e=mc2, oseasé: enfado igual a Marieta cabreada al cuadrado). Al contrario que Tolomeo, a nuestra protagonista no le vinieron ningún tipo de ansias de suicidio ni sensaciones incompatibles con la vida. Más bien comenzó a gritar, se enrojeció, empezó+ a echar espuma por la boca y demás síntomas de sueños perfectos rotos. Prometió que se vengaría del cura Lorenzo, de los clásicos amores imposibles y de “Chéspir”.
Luego se fue a todo correr y se le perdió la pista durante años. Tolomeo fue enterrado en Villaverona   del Río, bajo una placa que decía:”Al insigne científico nunca descubierto, de su pueblo y con toda la amabilidad posible que se puede tener hacía uno de los causantes del conflicto armado entre los Capuletez y los Montesquez”. De Marieta se sabe hoy en día que se fue a Rusia, allí se encontró a Miguel Strogoff y se casó con él, olvidando por completo a Tolomeo. De esta forma consiguió asesinar al cura Lorenzo en el asesinato más cacareado del año, cumpliendo su primera venganza. Para arruinar a “Chéspir” comercializó los videojuegos, haciendo así que se dejara de leer al dramaturgo inglés. Y para vengarse de los clásicos amores imposibles que tan empalagosos y aburridos acaban resultando a los lectores, me llamó a mi y me pidió que escribiera esto, a ver si con un poco de suerte se daba a conocer la verdadera historia de Tolomeo y Marieta (o Marieta y Tolomeo) y de paso, con lo que ganara yo con este cuentecillo les sacaba a ella y a Miguel Strogoff de la cárcel por el asesinato del cura Lorenzo.
Y eso es lo que he hecho, así que los interesados en sacar a estos personajillos míos de la cárcel, no olviden contribuir con el saludable propósito de este relato riéndose un poco.

                                                            PUNTO Y FINAL.

domingo, 10 de febrero de 2013

Divagando sobre el Carnaval.

Hola queridos/as lectores/as!!! Estoy tratando de recordar cuándo fue la última vez que os escribí, pero no me acuerdo...Ya, esto acabará siendo un intenso servicio de epístolas desde una isla remota. No lo descarto. El caso es que ha sucedido una cosa maravillosa a la cual pensaba dedicar la entrada, aunque no tengo ni idea de qué decir de ella. Entended por qué estoy tan feliz, estamos en Carnaval, recién erigida mi fiesta favorita. Es mejor que la Navidad, San Juan y el Día de la Paz juntos. Y también es la fiesta más desaprovechada. La casa por la ventana, tiempo de disfraz y mascarada, risa y descaro, ruido y desmadre. Se debería empapelar la ciudad, de arriba a abajo, con papel multicolor; que los tambores redoblen a ritmo de samba y el desfile comience, es Carnaval señores, hagamos que los políticos se arrepientan de haber nacido (obviamente, con el humor como arma, no os lo toméis al pie de la letra, o por lo menos aún no).
¿Y sabéis qué es lo mejor de todo? Y lo digo con lágrimas en los ojos y sonrisa en la cara, en serio...NO-HAY-CLASE-HASTA-EL-MIÉRCOLES! Ahora creo en los milagros. A eso súmale que el miércoles perdemos media mañana por una excursioncita y tienes la felicidad en tus manos. Pero, ay amigo, es una felicidad de esa que le dan a los tontos para que dejen de molestar. Y tanto, porque después del supuesto puente sabático viene el primer infierno de exámenes, con diabólicas colchonetas y trampolines como entrante gimnástico. Osea, que ya me tenéis estudiando, a mi, y a bastante más gente. ¿Y qué más tenemos en la agenda?...Ah, sí, el jueves San Valentín. Oye, llevamos una temporada con fiestecillas y celebraciones que no doy a basto. Porque, claro, algo tendré que contaros por San Valentín. ¿Hice algo el año pasado? Un momento, que consulto mis archivos. Vale, ya está. No, nunca he hecho nada, aunque se han registrado varias veces comentarios vejatorios hacia Romeo y Julieta. Eso hay qué arreglarlo....jejeje.

Pero volvamos al homenajeado. Si tenéis que disfrazaros y la paga no os llega, abrid todas esas cajas de ropa de los 80 que tenéis muertas de risa y sacaos un máster en imaginación. Funciona, soy prueba de ello. A mi me bastó una gran tela negra hecha vestido y un millar de papelillos de ofertas del Mercadona. Solo tuve que arrugarlos, graparlos y coserlos. No, reniego de la última frase, yo no hice nada de eso porque había augurios claros de que me grapara los dedos, cosiera el mantel al vestido y arrugara la esperanza de hacer un FP de cualquier cosa que requiera destreza manual. Luego te pintas la cara de dorado y flores, rematas con un adorno para el pelo y una boa de plumas. Lo difícil fue responder a "¿De qué vas?", pero estas en un bazar chino y una señora de ojos rasgados te pide una foto con ella, alegando ser año nuevo chino, mandar foto familia China, puedes estar seguro/a de que tu disfraz ha triunfado y que una familia más de este mundo, en este caso china, mirará susceptible la foto y contribuirá a pisar más el prestigio de los españoles/as de España.
Antroxu in Avilés.

Prometo más epístolas de las que hay en la Biblia. By Carmen:D.

Pd: un apunte topográfico. En Avilés (Asturias), celebramos el Antroxu, haciendo un Descenso Fluvial Internacional de la Calle Galiana, o el Descenso, sencillamente. Consiste en inundar la calle de espuma para que los Artilugios, medio barcos casi, bajen en desfile mientras los chavales/as se revuelcan en la espuma. Si nunca habéis ido, no sabéis lo que os perdéis.

viernes, 4 de enero de 2013

Mensaje en una botella con agua de mar.

Hola queridos/as lectores/as!!! Si mis escuetos y hechos a calculadora cálculos matemáticos son correctos, hoy es viernes 4 y el mundo es redondo como una pelota excepto por una ligera achatación en el Ecuador. Fijaos que lista soy. El caso es que os he abandonado durante 2 días (ahora es cuando os suelto el rollo "pues ya he vuelto"), ya que me he dicho "Bah, tienen las entradas de fin de año, la reseña del cine y el que esté atrasado tiene las anteriores; sobrevivirán.". Para aquellos que tengan todo al día y ya esté todo leído, sorry, pero yo de factoría de ideas solo tengo la vocación (anda, mira tú por donde no estoy diciendo que haya vuelto). Lo que más me fastidia es que probablemente tampoco pueda atender los comentarios (pero, haber si me entendéis, dejadlos igual:)

Sencillamente, aún no puedo decir que haya vuelto porque aún no me he ido. Vosotros no sabéis lo que es el relax que proporciona el rollo este de las entradas programadas (si no te ibas tú a creer que tenía yo la reseña de "El Hobbit" a las 10 de la mañana ya acabada). Lo malo es que le quita el encanto de el momento en  que escribo y es como si os mintiera, porque vosotros os creéis que lo he estado escribiendo ahora. Un drama. Por eso os tengo que confesar, queridos/as lectores/as, que hoy es martes 2 y esto es una botella lanzada al mar que os llegará de cajón el viernes.
Mañana (día 3) a las ______ de la mañana, By Carmen:D desaparecerá de la faz de la Tierra Bloguera para que la llamen por el apellido (como muchas otras veces) o sencillamente no la llamen, ponerse la mochila a la espalda e irse por ahí de trotamundos. Qué envidia tengo a los reporteros/as de esos programas de La 2 (¿La 2?¿Qué es La 2?¿Quién ve La 2? Pues yo vi las campanadas en La 2, listillos) que se van por ahí de viaje a explorar el mundo (*suspiros de sueños fracasados*). Así que dejadme mi momento de felicidad al año. Vuelvo (materialmente, porque pensaré en vosotros/as) el día 8 (día del verdadero apocalipsis, solo que los mayas no lo sabían porque no tenían instituto), y por vuelvo quiero decir que vuelvo al estilo de redacción antiguo. Vamos, pocas entradas porque el examen de matemáticas de la vuelta no perdona; pero tranquis, que tengo noticias por ahí que dar, si todo sale según mis cálculos matemáticos (jejeje n_n).

La verdad, me da pena irme, ahora que me había puesto ha resarcirme de mis pecados escribiendo las reseñas de libros...Qué le vamos a hacer. Sobre la foto...no me gusta decir que está "cerrado" (mis espíritu ronda por aquí a sus anchas), pero es que, ¡fijáos!, está hecho con recortes de la Tabla de Elementos Químicos que me estoy estudiando y tan poco me gusta (además, en ocasiones me habla :P). Mmmm...quién habrá sido el simpático/a que haya descuartizado su Tabla de Elementos?

By Carmen:D

domingo, 30 de diciembre de 2012

Vacacionitis aguda.

Hola queridos/as lectores/as!!! Lo primero: tiene que haber una maldita forma para que no tenga que escribir el "hola....." cada vez que empiezo un post, no puede ser, tiene que haber alguna manera por la que ya venga predeterminado. Pero no os quejéis, que os he saludado 112 veces así (más o menos).
Este es el perezoso del que hablaba.
Ahora ya puedo empezar. Mirad, hoy es, ¿qué es?, en efecto, en este preciso instante no tengo ni menor idea de en qué día estamos (¿me debería dar vergüenza reconocerlo?). ¿Y por qué, estaréis diciendo? Pues por culpa de las vacaciones, por supuesto. Tengo una relación de amor-odio con ese maravilloso maná un tanto extraña. Daría mi alma al diablo en pleno curso por un puente, sino ya las vacaciones. Y ahora, justo a la mitad de las vacaciones, no puedo hacer otra cosa que poner cara de perezoso (del animal, entendéis? Bueno, os ilustro con una foto) y decir "Si no pasa algo interesante en los próximos 10 minutos moriré por inanición de sucesos". Es algo terrible.

Veréis, es de esto que te levantas y haces lo del día anterior, y el anterior, y el anterior, y luego dices "¿Qué hago ahora?". Claro, el plan perfecto es hacer de duende de Papá Noel en Nochebuena o ir a hacer funambulismo a las cataratas del Niagara, pero no. Te debates entre la tele, los cómics (cosa que me chifla), los libros, el blog o chorradas menores. Decides trabajar algo para el bien de la humanidad y te pones al blog. Mientras subes las escaleras a tu oficina (que no es el baño), vas pensando "Jo, ahora que tengo tiempo no pasa nada. ¿Con qué derecho?". Enciendes el ordenador y procuras no mirar a la cara a la Tabla de los Elementos Químicos, porque sabes que te dirá "Llevas dos días sin estudiarte el grupo II-A de los Metales Alcalinoterreos". Y no quieres oírlo porque sabes que dirás "Cállate la boca, estamos en vacaciones y hago lo que quiero, además tus grupos químicos son un rollo". Y la tabla, que no te quiere dejar vivir: "Pues tu no es que te lo pases mejor, que no sabes que hacer y parece que estas opositando para Iluminado del Mes de la cara que pones. Si te lo estuvieras pasando bien estarías haciendo funambulismo en las cataratas del Niagara". Y, en parte, por eso no me gusta la F&Q.

La patata por fin se ha encendido. Lo de siempre, primero la música (la música trae inspiración a la hora de escribir, sabíais?) y luego Google Chrome. ¿Cómo? No hay conexión a Internet. Eso es como si de repente te hubieran dado una torta a mano abierta de estas que te giran la cara como a un búho y el moflete que recibe se aplasta contra el resto de la cara. Vamos, que el impacto te deja en estado vegetativo. Y como mayor muestra de que las vacaciones te atrofian el cerebro, accedes a la Sabiduría Eterna y Magnánima y dices "Es que, caramba, la gente de hoy en día no pue vivir sin Interné". Y el Universo te acaba de condecorar con una pin que pone "chapa". Todo un galardón. Miras a tu alrededor y el mundo a cambiado. Bueno, la Tabla de Elementos Químicos sigue hablando sin que nadie le haya dado permiso, pero es que ella es así, muy a su manera. La nubes, las gotitas de lluvia en los cristales, el sol que se oculta y se acerca a su antojo, el aire que se respira, las ondas de la música, la impresora....En fin. Que te dices "¿Y yo ahora qué hago?". Hechas un vistazo a tu cuaderno, con ese proyecto relatil gateando entre las líneas, junto las correcciones a lápiz. La novelilla negra te está esperando, con esa gracia adictiva y muchas dosis de acción. Hasta puedes probar el nuevo videojuego.

¿Dónde quedaron los días de instituto  ¿Dónde? Cada semana había robos, peleas, historias interesantes, exámenes, la vida no paraba de dar vueltas. Y todo eso desencadenaba furiosas ideas, proyectos, frases, posts. Pero no había tiempo y siempre decía "Esto lo apunto para cuando tenga tiempo en vacaciones". Y ahora que tengo tiempo, mi duendecillo loco hace huelga de creatividad (algo me queda, es que si no me muero) y se va de parranda a las Bahamas. Lo confieso: si en la semana que me queda de vacaciones no me veo envuelta en una apasionante aventura con un tesoro y mafiosos malvados de por medio, renuncio y empezaré a poner velas para que el tiempo vuele hasta que vuelvan las clases (ay, clases, vida en sí misma). Oye, los que estéis disconformes con este alegato, avisadme antes de venir con las guadañas, los palos esos que parecen rastrillos enormes y demás utensilios para linchar a las brujas, que antes de que me queméis y salga volando tengo que poner en orden mis memorias.
¿Quién sino Mafalda ilustraría mejor este post? ^^)

By Carmen:D. Mañana el último post del año. Prome. Tido.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Estoy en el Hospital. Venid a rescatarme.

Hola queridos/as lectores/as!!! Lo primero de todo, agradecer a mi querida Elisa la gran ayuda que me está prestando. Gracias, inmensas gracias a mi buena amiga por ofrecerse a mecanografiar esto mientras se lo dicto. Espero que no se harte pronto de mi, jejeje. Lo creáis o no, sin ella en este momento no habría post ni habría nada. Bufff....cómo os explico yo esto. Lo intentaré....

Este es Mr. Bean, por si no lo conociáis.
Cuando una persona tiene demasiada suerte, es relativamente normal que el mundo y el ASP (Administrador de Sucesos Predestinados, también conocido como Destino) se venguen de una vez por todas y un buen día salgas a la calle y te caiga un pedrusco monumental encima. Vosotros tenéis una ligera idea de las cosas que me pasan, así que imaginad la certeza que tiene el ASP sobre la suerte que he tenido hasta ahora. Creo que ha empezado a sospechar que tengo algún tipo de parentesco con Mr.Bean, y algo de ascendencia con Buster Keaton, un cómico que ya va la tira que murió y que era el rey de caerse y pegarse tortas por pura torpeza y además tenía una cara de pez que no podía con ella. Hasta aquí todos de acuerdo, no?


¿Recordáis que ayer os dije que iba a ver "El Hobbit" por la tarde? Ja, vaya si lo vi....Por lo menos llegué a comprar la entrada. El caso es que llegaba tarde. Ya habían apagado las luces y estaban pasando los trailers, que tampoco me ayudaban con la luminosidad. La sala era la más grande de todos los Van Gogh (los cines de León, para los de fuera), la sala 5. Yo iba con las palomitas en una mano y la Fanta en la otra (por cierto, los cubitos de hielo me estaban dando hipotermia). No podía ver si la sala estaba completamente llena o completamente vacía. Intentando vislumbrar un sitio vacío donde sentarme, no presté atención al suelo. Y en estas, resulta que desaparece el suelo recto del principio y empiezan los escalones. Yo, despistada como ninguna, no me enteré. Yo, torpe como nadie, tropecé, bueno, más bien, seguí caminando con la inclinación del pie de un camino recto continuado, y cuando me dí cuenta de que no había nada, solo aire, hice el mejor spagat (no se como se escribe, yo siempre lo he llamado espaguetti y punto. Si no lo sé hacer, no lo voy a saber nombrar) lateral que se haya visto en todo León. Para las Olimpiadas. Y, ojo, spagat inclinado, porque tenía cinco escalones descendentes entre un pie y otro. Claro, esa es la versión fácil. Porque al mismo tiempo se me cayeron las palomitas y la Fanta salió furiosa del vaso de plástico para atacarme, granizándome con sus cubitos de hielo congelados. Yo no soy nada buena haciendo el espaguetti, así que me hice daño, grité, chillé, me quejé, y conseguí levantarme un poco. La Fanta acabó de cobrar vida y se cayó a los escalones. La suela de mis zapatillas (la próxima vez iré con botas de monte) resbaló y esta vez me caí con los pies juntos, en plan patinaje sobre hielo. La gracia es que me caí hacía atrás, de esto que rebotas y parece que haces una voltereta hacía atrás. No sé si las palomitas amortiguaron la caida o no, pero por lo menos los escalones se me tatuaron en la espalda. Choqué contra la parte de las butacas que dan al pasillo, acabando de incomodar a los espectadores. Bueno, espectadores de la película no, claro, más bien de mi espectáculo. Después de esa caída yo ya estaba tirada en el suelo, lista para que viniera la CIA y rodeara mi silueta con un trazo blanco de tiza. Creo que lloraba de dolor. Mi amiga vino corriendo hacia mi y una madre que estaba con su hijo pequeño también me ayudó a levantarme. De poco sirvió, porque según me moví una punzada terrible me recorrió toda la espalda y me llegó hasta la yema de los dedos. Pedí a gritos que no me tocasen. Mi amiga cogió mi teléfono y llamó a mis padres. Los Van Gogh no se hacían responsables de nada.
El lugar del crímen.

El resto es puro trámite. Me llevaron al hospital, ese de las afueras, porque en el centro de salud la señora que nos atendía en Urgencias puso cara rara, como diciendo "Sacadme de aquí a este insecto palo y enterradlo ya". Como yo me quejaba mucho de dolor fuimos en ambulancia. No veáis lo que mola una ambulancia por dentro. En fin, yo no lo vi muy bien porque no se qué me dieron que me dormí y lo último que recuerdo es a mi madre sollozando y llamando a mis abuelos. Igual se pensó que me acababa de morir delante de ella. Ahora estoy en el hospital, en una habitación enfermiza que estoy pensando que si me voy a quedar aquí una temporada tendré que decorarla de alguna forma. Para empezar, tengo un collarín (en el cuello), la pierna en alto y con escayola, como en los Mortadelo, y un brazo en cabestrillo. 
El traumatólogo ha dicho que por Nochevieja vienen unos payasos la mar de majos, y que total, aquí por lo menos estaré acompañada por los demás niños de la sección de curas. Mi habitación es la 65-A. Mi compañera tiene quemaduras porque se quemó con el horno en Navidad. Son ridículas las batas que dan aquí, y ya he llamado a esta gente matasanos como nueve veces. Han venido los del Diario de León para ver si valía para la página de Sucesos o un recuadrito o en la portada, y preguntar si demandaría a los Cines Van Gogh. Yo les he dicho que no, que soy yo, que soy muy torpe y fue culpa mía. Además vino también la chica gótica que trabaja en los Van Gogh que os contaba ayer, a pedir perdón en nombre de todo el equipo e interesarse por mi. Por cierto, se llama Clara. Mis abuelos también llamaron: acabo de heredar las muletas de mi abuelo. Tendré que venir durante varios meses a hacer rehabilitación para la espalda. Ya he visto el Gimnasio de Rehabilitación, es como el del instituto pero hay camillas por si te pasa algo. Creo que voy en el grupo de las cinco y media. Igual hasta soy la más joven, qué ilusión. 

Menos mal que por Papá Noel recibí una tablet nuevecita, cuya función era escribiros más cómodamente. Bueno, a falta de mi portátil y el ático con goteras, tendréis que contentaros con esto. Lo dejo, que Elisa ya está harta (no me quiere dejar poner esto) de teclear, que se va a quedar sin huella dactilar. Además, ya viene la enfermera con la comida. Jo, aquí todo está soso. Espero poder escribir pronto yo misma, cuando pueda mover el otro brazo para teclear en la tablet. Igual tardo hasta la semana que viene. Pero, ¿qué os esperabais de mi? Si es que de cría me rompí la barbilla corriendo con mi patinete nuevo (seis puntos), me rompí el labio inferior cuando me caí de los columpios (seis tubos de cacao en invierno), tengo una gran ralla negra como recuerdo de mi caída por unas escaleras en Barcelona y un trozo de mi piel es sospechosamente morado porque un día, caminado por el barrio y mirando volar los pájaros me dí en toda la cara contra una árbol. Yo caí al suelo y al árbol se le cayeron las hojas.

By Carmen:D. Para ver la noticia del Diario de León, aquí.