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domingo, 17 de noviembre de 2013

Y la Bella Durmiente se pinchó con una aguja.

Hola queridos/as lectores/as!!! Tengo poco que deciros, pero muy importante. Se resume en:

Duermo el blog hasta las vacaciones de Navidad.

No está nada mal, ¿eh? Antes de que explotéis en angustiados llantos y exclamaciones de "¡por qué, por qué, oh dios mío, por qué!", os explico. Los últimos meses, como tal vez hayáis comprobado, apenas he escrito nada, y en concreto nada de calidad. Espacio de quince días entre cada entrada. Y esas tres cosas me resultan impermisibles. No, os equivocáis si mi cabeza loca ha dejado de imaginar y crear a ritmo vertiginoso. Los que me conocen saben que sigo en mi línea normal de ingenio...que, por desgracia, comprende temporadas bajas y altas, como en las de todo ser humano excepto Leonardo Da Vinci, Dalí (jo, qué tío, más megalómano imposible) y supongo que alguien más. Y, por curioso que parezca, siempre que he tenido tiempo para escribir en el blog no lo he hecho porque mi cabeza era un vaso lleno de polvo y solo polvo. Porque esa es otra...tiempo. Si, con un poco de suerte consigo que haya un espacio de cinco minutos entre que me cepille los dientes después de comer y empiece a estudiar (lo bueno es que es estudiar cosas como Literatura, Historia y Latín, que no están nada mal :). Si a la rutina habitual de las clases le añades el Club de Escritura, que sigue rodando hacía alguna parte y aumentando el trabajo con un cineforum y debates; trabajos extras del instituto (guionizar para una obra de teatro, tareillas de reportero full time, el concurso EsdeLibros...). Vamos, que no me sobra tiempo por mucho que me esfuerce. 

Y como no quiero teneros a base de entradas de mala calidad y sin interés, decido dejar de escribir hasta que a mediados de diciembre empiece a tener el panorama más ligero. Me seguiré pasando por aquí, actualizaré los gadgets y la lista de lecturas cuando pueda, y si hay comentarios los atenderé, por supuesto. Tenéis a vuestra disposición, como siempre, las reseñas de libros y películas, y mi archivo de relatos. Pasaos por él si queréis entretener a vuestra cabeza un rato.

Eso es todo. Como novedad, os dejo la portada, contraportada y lomo de mi novela, esa de la que os hablé hace unos meses.Ya está registrada y pronto impresa. Que conste que la portada también tienen derechos de autor registrados, por si alguno le interesa...Agradecimientos a Laura por hacer el diseño, que no todos tienen amigos que se pasen las tardes diseñando e ilustrando portadas ;P


Ya sabéis: disculpad por las molestias. Espero volver cuanto antes, porque verdaderamente me duele dejar de lado el blog.
Sed felices C:
By Carmen:D

viernes, 1 de noviembre de 2013

¿Truco o trato? By Carmen:D no hace pactos con americanos.

Hola queridos/as lectores/as!!! Cuanto tiempo, ¿no? No, tan solo el necesario para tragarme dos temas de Historia y tirar por la borda unas cuatro o cinco buenas ideas para relatos y entradas...En fin, que el puente de All Hallows Day es el mejor momento para tomarse un respiro y empezar a poner entradas programadas como si me fuera la vida en ello. Y tengo bastante por hacer: reseña de película, discurso indignado, y hasta un premio que me han dado...^^). Ya sabéis, por mucho que este blog se pare mi cabeza y el mundo siguen rodando.

¡Ayer fue Halloween! Sí, esa fiesta que va camino de ser tan controvertida como San Valentín. Yo, como narradora en off de la encarnizada Guerra de las Galias, os presento el panorama...A un lado del ring tenemos, con todo el peso del consumismo, los gustos dictados por tres imbéciles, y una experiencia de muchos años dando la tabarra con fiestas comerciales; a los defensores del más puro Halloween americano. Ante vuestros ojos aparece un desfile de máscaras de Halloween compradas en los chinos recién salidas de Hiroshima y demás accesorios que probablemente hagan que la diñes según te pongas esos dientes de vampiro en la boca. Por estadística pura. Niños impertinentes que llaman a tu casa pidiendo caramelos disfrazados, pero que de inocentes y angelicales lo único que tienen es la ausencia de barba.

También estas los insustituibles y soberanamente cansinos especiales de Scoobydo que los canales infantiles NUNCA se cansan de repetir todo el condenado puente. Hace más de un mes que no veo la televisión si no es para ver una película del DVD. Lo juro sobre la Declaración de los Derechos Humanos. Pero es que llevo tantos años de infancia viendo, ¡qué digo viendo!, tragando como una oca en una fábrica de patés de Francia esas series. Cualquier día saldré a la calle con un grueso jersey naranja, unas gafas de pasta, y lo más improbable de todo, una falda. Y les diré a mis amigos: "Rápido chicos, corran, debemos llegar antes que el fantasma al Misteriomóvil. ¡Tengo la solución al misterio!" Oh, vamos, reconocedlo, a vosotros también os pasaría.


Y en el otro lado del ring, tenemos a todos los anti-Halloween, a los que les chifla volverse radicales y reclamar las fiestas equivalentes en nuestras culturas más antiguas: el magosto o las fiestas celtas. No sé, yo no veo a los chinos llenando sus tiendas de accesorios intoxicantes para el magosto. Pero bueno, si se empeñan en intentarlo...Creo sin duda que lo mejor que tienen son los dulces. Ayer a mi casa llegó un cargamento de grandes proporciones en azúcar recién traído del paraíso de los dulces, mazapanes, buñuelos y demás delicias. Eso sí que está bien. Y no digamos ya el puente tan lindo, a cambio de estos tres días yo acepto cualquier fiesta por muy americana que sea, aunque se trate del Día de la Marmota. Claramente.

Bah. Halloween. Menuda chorrada. Además, lo de asustar ya no asusta a nadie. Aquí no hay ni Dios que se asuste ya después de ver el Telediario y las nuevas películas de terror gástrico. Oigan, yo paso de los convencionalismos. Lo único a lo que me he limitado a sido a hacer unas cuantas bandejas de pinchos de Halloween, de estos que encuentras muy monos en páginas de recetas de Internet, y luego no se parecen tanto a la realidad. Pero en cuanto a sabor...humm ;P De cualquiera de las formas, que cada uno escoja su forma favorita de celebrarlo, y lo celebre. Porque, al fin y al cabo, es la gracia de las cosas, celebrarlas, aunque no haya nada que celebrar. By Carmen:D


sábado, 19 de octubre de 2013

Pon un patito de goma en tu vida.

Hola queridos/as lectores/as!!! Tengo la enorme alegría de poder comunicaros que hoy vamos a hablar de patos. Sí, de esa maravilla de la naturaleza que vuela, nada y camina (quede claro que me chiflan los patos ;). Aunque, la verdad, yo tampoco esperaba que los patos fueran un tema que dieran tanto para hablar como una entrada entera. Bueno, pues resulta que sí.

¿He dicho patos? Quería decir patitos de goma, ya sabéis, como el que siempre tenía Epi. Si los patos son una cosa preciosa y adorable, los patitos de goma lo son también por extensión. Estoy segura de que si pusiéramos un patito de goma en todos los ascensores de este país, al menos la gente que para ir a trabajar baja en el ascensor sería mucho más feliz. Millones de patitos amarillos de goma mirándote con esos ojitos divertidos y sonriéndote...Quiero que me regalen un patito de goma por mi cumpleaños, por favor, lo digo aquí públicamente.

Además, hay que tenerles en cuenta a los patitos de goma su gran iniciativa, porque nada más ni nada menos que miles de estas aves de goma se han lanzado a la ría de Bilbao sin pararse a pensar en lo fría que podía estar el agua. Os explico. Hay una organización de nombre WOP (Walk On Project) que se dedica a divulgar, sensibilizar y ayudar en la investigación de las enfermedades neurodegenerativas. Organizan flashmobs, festivales de música, y ahora una estropatada. Qué bien suena, ¿no? Se trata de lo siguiente: tú eres una persona cualquiera. Y pagas cinco euro por un patito de goma, también llamado wopato. Esos cinco euros van para la recaudación de dinero para las investigaciones. Si resulta que tú eres una empresa, o algo con capacidad adquisitiva de patitos de goma suficiente para llegar a los 150 wopatos, te dan un wopatón, o patito de goma enooorme. Además, se pueden personalizar los patitos como quieras. El día 13 los bomberos tiraron al agua de la ría de Bilbao a los millones de patitos que competían por llegar el primero. Todos ellos se afanaron con mucho espíritu deportivo por ganar el premio, consistente en unas vacaciones en no se dónde de España y algo más. Imagináoslo: una marea amarilla de patitos de goma sonrientes deslizándose cómodamente por el agua. Qué espectáculo. Además, para que ningún patito desafortunado se perdiera, hubo piragüístas que cuidaron de que todos llegaran a la meta. Las personas que compraron los wopatos pudieron seguir la carrera de su patito a tiempo real, puesto que todos llevaban un microchip de geolocalización. No me digáis que no han puesto entusiasmo y esfuerzo.

A esta gente hay que concederles un premio, una condecoración o algo. Que no hablamos de promocionar los Oscar ni nada así, que hablamos de recaudar dinero para una organización bilbaina de ayuda a enfermos. Pues la verdad es que tienen que tener un sector creativo entre sus filas de afiliados de agárrate y no te menées, porque la idea de una regata de patitos de goma me parece lo más original, creativo, lleno de buen humor, altruista y optimista que he oído en bastante tiempo. No sé, es que ver a tantos patitos de goma juntos, con su inocente sonrisa, como que te alegra el alma y te dan ganas de apuntarte a todas las asociaciones benéficas.
Ale, solo era por contaros la noticia feliz. Os dejo info sobre la estropatada y sobre WOP. La verdad es que tiene cosas muy interesantes...Que alegría que todavía haya gente con toda esta ilusión en España. By Carmen:D



lunes, 16 de septiembre de 2013

Siempre nos quedará...empezar el instituto.

Hola queridos/as lectores/as!!! Sabéis, llevo ya bastantes días pensando esta entrada, qué decir. Y quiero decirlo ya, de una vez, porque si no el tiempo pasa, como siempre, y yo seguiré en pantalón corto cuando vosotros llevéis bufanda. Y ya me vale de pasarme desde el miércoles sin escribir, superando estúpidas crisis post-vacacionales. Venga ya, como si se fuera a derrumbar el mundo por eso. Me avergüenza decir que he pintado de negro en todos los calendarios que he encontrado la fecha del 17 de septiembre, pero es así. Ya veis, a veces hago solemnes estupideces.

El caso y objeto de este incendiario y entregado post es tan solo uno: agradecer a todos/as este verano. Sí, sí, como lo oís. Ha sido el mejor verano de todos los que se cuentan entre curso y curso del instituto, y probablemente uno de los mejores desde que tengo memoria. Si alguien os dijo una vez, como me dijeron a mi, que hacerse demasiadas ilusiones con algo era malo porque luego nunca salía como te esperabas, esta vez se equivocaron (bueno, en algo acertaron, que todo hay que decirlo). El principio del verano fue también el principio de la Operación Don't Stop, que cierro hoy aquí. Bastantes proyectos he dejado por el camino: voluntariado (imposible por fechas y condiciones), costura (no se ha conseguido pasar de la primera lección para principiantes en las clases, aunque yo lo manejo bastante bien), cortometrajes (incomparecencia del personal por secuestro), guitarra (esto es una duda existencial. A ver, ¿por qué demonios se me metió a mi en la cabeza aprender a tocar la guitarra si desde siempre supe que no lo iba a hacer? Misterio.) 

Ya, ya, visto así, es que en realidad no he hecho nada de nada de lo que había planeado. Bueno. Es una forma de verlo bastante pesimista. He escrito una linda novelita; he leído, aunque no tanto como el año pasado porque la escritura se comió el tiempo de la lectura; he escrito para el blog; he fregado y limpiado la casa bastantes veces, he hecho las compras, he ido a la sección de películas de la biblioteca con gran asiduidad y soy la reina de la improvisación en las ensaladas de pasta veraniegas (mmm, guacamole...:). Pero sobre todo, y esto os lo puedo asegurar concienzudamente, he disfrutado he disfrutado de un montón bien gordo de momentos MARAVILLOSOS con FAMILIA Y AMIGOS/AS. He hecho cantidad de cosas que el año pasado no hice, me he pateado León de punta a punta en horas límite, he conseguido llegar a casa a la hora exacta casi todos los días (científicamente imposible hasta ahora), he escrito cartas, he debatido de muchas cosas, incluyendo lecciones de filosofía. He paseado sola y ampliamente acompañada. He llevado a cabo auténticas investigaciones detectivescas y conspiraciones perfectas sin un solo fallo (:P). Me he remojado en la piscina, he disfrutado de tardes en la Candamia y en el Húmedo, e incluso he ido a un kebab por primera vez. Y he estado de visita varios días en el hospital. He hecho (con ayuda de algunas manos más) una tarta-bizcocho alucinante. He hecho bastantes actividades rocambolescas, y ofende pensar que no me he divertido de lo lindo. También he trabajado en la escandalosa vuelta de Cartapacio (jajaja, temblad malditos, temblad...).

Puede que no me haya ido de intercambio a Inglaterra, ni siquiera de campamento, pero servidora, que se ha quedado buena parte del verano aquí, puede haber sido perfectamente la persona que más ha disfrutado de estas vacaciones. No he parado un solo momento, en especial cuando he estado por la calle. He disfrutado de buenas temporadas en los distintos pueblos, que todos ellos cumplen a la perfección las condiciones de la "Oda a la vida retirada." (algunos pueden dar fe de ello)Puedo presumir de haber tenido un verano anticiclónico interiormente, de ser un surtidor de felicidad parcial y sonrisas. Así que quiero agradecer todo esto a todos/as los/as buenos/as amigos/as que me han acompañado y aguantado en mis locuras; a mis padres y mi familia, porque en el fondo saben que sin ellos no es lo mismo (claro, no es lo mismo levantarse a las diez que a las doce ;). A conocidos y desconocidos que me he cruzado y me han saludado (¿qué? También tienen derecho a su homenaje.); a los incondicionales encargados de las tiendas de yogur helado, batidos y granizados, esos que antes estaban en el paro y ahora tienen un puesto en franquicias con más o menos suerte durante unos meses. Me he dedicado durante varios días a buscar a las franquicias más conocidas para hacerme cliente asidua y charlar de vez en cuando con el personal. No sabéis bien la cara de felicidad que ponían cuando volvías días después con más gente. Sí, las heladerías, cafeterías y bares han sido lugares habituales de charla este verano. Mmmm. Y agradecimientos por supuesto a todos/as los/as queridos/as lectores/as que me han leído, comentado, seguido, y en general alimentado este blog. Que ya sabéis que sin vosotros no es lo mismo, es que ni siquiera es nada.

Ya está. ¿Muy plasta? ¿Muy exagerado? ¿Muy aburrido? ¿Os ha hecho pensar "ni sé lo que te ha pasado este verano ni me importa"? Pues es lo que hay, majos/as. Os dejo una conclusión global y a la vez personal, que me hace ilusión. Y mañana...de mañana ya os contaré otro día. By Carmen:D

Gracias a ti (sí a ti, que estás delante de esta pantalla), quien quiera que seas por hacer lo que quiera que hayas hecho (aunque solo sea leerme). He tenido muy en cuenta tu aportación al verano, en serio. :)

jueves, 8 de agosto de 2013

¡Estoy vivaaaa!

Hola queridos/a lectores/as!!! (Mm. Dejadme disfrutar del saludo antes de que la condenada linea roja empiece a subrayar las faltas de ortografía. Ya lo ha hecho. "Empiece" no va con ceta. Vaya, hombre.)

Antes de dar rienda suelta a mi soliloquio, quiero hacer justicia al título. Imaginaos la sala más oscura del más oscuro castillo gótico que vuestra mente pueda imaginar. Imaginaos pasillos llenos de telarañas y fémures que se podrían usar de escoba y calaveras que van muy bien de vasos, que os llevan a un gran portón de madera putrefacta por los siglos de los siglos. Arriba está rematado con brocas de hierro. Solo se ve un hilillo de luz, que apenas se atreve a salir de la habitación. Al otro lado, se oyen ruidos de cadenas que se mueven pesadas; y vosotros estáis diciendo "¿Qué demonios hago yo aquí? Yo quiero volverme a mi casa, esto es una casa encantada de lo más cutre", y ya os estáis dando la vuelta para regresar a vuestra (tal vez aburrida) rutina de verano, cuando oís un grito desgarrados, pronunciado más bien como ultrasonido, que os taladra el tímpano y dice: "ESTOY VIVAAAAAA".

No, no es la versión femenina de Frankestein, soy yo, que acabo de volver de vacaciones.

Qué os voy a contar. Aquí otra vez, en esta ciudad de calor pegajoso. Los de las tiendas de batidos se alegrarán al verme de nuevo. La lista de cosas interesantes para hacer en verano sigue muy gorda, así que no veo el momento de empezar a rebajarla. Veamos. Cincuenta páginas de Proyecto "PROYECTO" (¡venga ya! ¿Tú has escrito 50 páginas, tú que no pasas de un relato de dos? Ay, que me muero de risa) y la música vuelve a sonar en mi cabeza cada vez que tecleo, de vuelta en mi habitat (nunca debiste de salir del Zoo, el mundo es cruel), ya levanté todas las persianas de casa y la luz entra alegre por las ventanas abiertas (bien, entonces ya podemos pasar a la siguiente fase: ¡ponte a pasar el polvo de una vez!), ya deshice la maleta (querrás decir LAS maletas, que no sé como ha cabido todo en el coche), ya volví a dar mis queridos paseos por las calles (yo diría que corrías para no llegar tarde a casa).

Doble yo: cállate. (Me niego)

¿No os parece que aún queda mucho verano? Por lo que parece, a todos se nos está pasando leeentoo, laargoo, pero a la vez hacemos muchas cosas. Personalmente, ya estoy volviendo a tener pesadillas todas las noches con la vuelta a clase (tienes un trauma con las clases de gimnasia, querida). Bueno, me dedicaré arduamente y con ganas a devolver a este blog a la vida también (imposible, esto es un blog vampiro). Ahora que lo pienso, si me pagasen por lo que escribo, y escribiera de verdad cincuenta páginas, aunque fuera en relatos, no me importaría nada vivir así. O no. Soy demasiado sentimental como para aguantar más del verano sin oir ese bendito sonido de los ángeles que es el timbre del instituto (¿te refieres al que oyes siempre cuando estas en el extremo contrario de la clase y corres la maratón contra Tagarro?). Os voy a dejar en los laterales una lista de los libros que he ido leyendo, le voy a dar un lavado de cara a todo y antes de que digáis supercalifragilisticoespialidoso voy a estar de nuevo con un post preparado, un especial de verano (y hasta dentro de otro mes...)

Pero antes de todo eso y seguido de estas líneas, voy a intentar retener el desdoblamiento de mi personalidad, si no os importa. (No, jamás lograrás atraparme, ¡corro más que tú! Jajajaja...&)
By Carmen:D (y su lado oscuro)

Posdata: un microrelato: "Hoy me siento suicida", se dijo, y se apuntó a lista de espera urgente para operaciones del corazón de la Sanidad Pública. Descanse en paz.

domingo, 17 de marzo de 2013

Santoral científico.

Hola queridos/as lectores/as!!! ¿Cómo os trata la vida? Yo no le permito que me dé ninguna mala noticia, conmigo solita para ponerme histérica tengo bastante. A todo esto, hoy es domingo de nuevo y por última vez. Me explico. Mañana (lunes de Pereza) tengo los dos últimos exámenes (espero, por el bien de este mundo...) y luego, ay luego. Luego la casa por la ventana, porque para cuatro míseros días que me quedan de clase, creo que los aprovecharé escribiendo relatos (llevo la tira sin aplicar tinta en papel con un fin literario). Mi idea es hacer en ese tiempo la reseña de "Rebeldes", la lectura obligatoria de Literatura de este trimestre. Qué deciros además de que me ha encantado. Bueno, cuando veáis la reseña irá complementada de la reseña de la película, así que paciencia.
El viernes (viernes de Sonrisas), servidora se escapa a llevar su arte natural de narrar impunemente la vida y sus trapos sucios, y para ajustar más,  se escapa a Francia. En efecto queridos/as lectores/as, por aquellos lares me tendréis parlando esa lengua me tanto me chifla y llevo estudiando desde 5º, incluida Escuela de Idiomas. La Francia profunda, y concretamente los franceses y francesas de vacío lingüístico español profundo tendrán que darme indicaciones precisas y hablando cristiano, silbuplé (s'il vous plaît, que algo de francés sí que sé) acerca de donde esta tal o cual sitio. Mmmm...¿vosotros también veis los neones chispeantes y los carteles del film? "Terror en Francia".
Pero, y tenedlo presente, con la mochila a la espalda. Nada de tren o avión, ni la comida, ni las entradas ya puestos. ¿Es que acaso hay algo más emocionante y benigno para unos cuantos (28) chavalejos asilvestraos de 15 años, que pelear todos los días por tener algo que llevarse a la boca y saber lo que es pasar la noche en un bus como sardinas en lata? Lázaro de Tormes me suplicará unas clases expres de supervivencia alimenticia, y la NASA investigará como cápsula espacial los autobuses repletos de personitas dormidas, con la piel azulenca por la fantasmagórica luz y los primeros síntomas de hipotermia porque, qué demonios, en los autobuses de noche hace un frío del carajo. No hay nada como un instituto público español para lanzarse a ver mundo, en serio, sin ironía :).

Para que sobreviváis sin mí el blog sobreviva sin mi, dejaré relatos o entradas programadas, y a la semana o antes estaré ya de vuelta (y de vacaciones;). Pero todavía estamos a hoy, domingo de nuevo (domingo de Hoy Toca Helado De Postre En Mi Casa) y quiero contaros una cosa, cosa similar a las extrañas deformaciones de mi libro de Música. Mirad una cosa y decidme de qué estoy hablando:

San Actinio, San Torio, San Protactinio, San Uranio, San Neptunio, San Plutonio, San Américo, San Curio, San Berkelio, San Californio, San Eistenio, San Fermio, San Mendelvio, San Nobelio, San Laurencio, San Lutecio, San Iterbio, San Tulio, San Erbio, San Holmio, San Disprosio, San Terbio, San Gadolimio, San Europio, San Samario, San Prometio, San Neodimio, San Cerio, San Lantano, San Ununoctio, San Ununsptio, San Ununhexio, San Ununpentio, San Ununcuadio, San Ununtrio, San Copernicio, San Roetgenio, San Darmstadtio, San Meitnerio, San Bohrio, San Hassio, San Seaborgio, San Dubnio, San Rutherfordio, San Wolframio, San Tántalo, San Hafnio, San Renio, San Osmio, San Iridio, San Bismuto, San Astato, San Telurio, San Antimonio, San Circonio, San Niobio, San Molibdeno, San Tecnecio, San Rutenio, San Rodio, San Cadmio, San Vanadio, San Escandio y San Manganeso.

Genial lo de leerlo de carrerilla, muy buena idea, oye. Ahora meteos una magdalena en la boca y probad otra vez. Igual si os digo San Hidrógeno ya caéis. En efecto, esta es la Tabla Periódica, excepto sus elementos más conocidos. Y ahora decidme, ¿a vosotros os parece justo que se deba aprender todo este santoral? Si a los bancos les dá por colarlo en sus calendario, todos diríamos "Anda mira, hoy es San Seaborgio, voy a mirar en mi agenda a ver a cuantos Seaborgios conozco para felicitarlos. Ni lo intentes, es que ni aunque tuvieras el Facebook más popular del país. Yo, desde este humilde sitio, hago un llamamiento para la quema pública de todos estos elementos restantes, para que la Tabla (Cuadrada) pase a tener....20 elementos. Por lo menos, así a mis compañeros/as (y tal vez a mi)  les cabrían los 20 en una sola chuleta. Algo avanzaríamos, digo yo. By Carmen:D

domingo, 3 de marzo de 2013

Delicioso refrito dominguero.

Hola queridos/as lectores/as!!! Bueno, voy deprisita que el tiempo apremia. Los quince días que me quedan por delante serán para fenecer entre 12 maravillosas asignaturas, en las cuales, inexplicablemente, hay un examen malvado que está diciendo "ven aquí si te atreves", pero en realidad da igual que te atrevas o no, haceos a la idea de que tendré que hacer todos los exámenes resignadamente. Por ello igual no me da tiempo a escribir muuchoo....Pero hoy lo intentaré n_n.

Os adelanto los reveladores datos de la encuesta que acabo de cerrar:
A la pregunta de "¿Realmente crees que hay alguien incorrupto y honrado para asumir la presidencia de España (tú mismo también vales)? se han obtenido las siguientes respuestas:
-No. Lo único incorrupto y honrado que hay por aquí son los perros y así les va  (1 votos)            
-Sí, pues mira, a alguno/a conozco yo que tal vez...   (2 votos)                                                      
-Hombre, alguien tendrá que haber, tampoco estamos tan mal...   (3 votos)                                   
-Oigan, aquí me tienen, al servicio del bien del pueblo y la liberté. Este es mi número.

 (2 votos)
                                                                                                                                                  
La ganadora ha sido, con 3 votos, "Hombre, alguien tendrá que haber, tampoco estamos tan mal...."; lo cual revela que tengo unos lectorianos/as la mar de optimistas, pero, por favor, no os olvidéis de leer los periódicos. Sin embargo, las personas que saben de alguien (o de sí mismos) dispuesto a sacar al panorama de la basura son un total de 4, lo cual revela a su vez que hay lo necesario para ponerse a mejorar las cosas pero ya. Tan solo una persona lo da todo por perdido. Jamás pensé que alguien sería capaz de meterse con los perros. Tengamos en cuenta que hay un total de 8 votos y no sé yo si se pueden sacar conclusiones reveladoras después de preguntar a 8 personas de todas las que habitamos por estos lares de España. Pero dejemos ya las revelaciones, y relevemos este tema por uno más interesante...

Espero poder colgar pronto algunas fotos de las fiestas de mi instituto (Padre. Isla.), esas de las que os suelo hablar todos los años por las locuras y torpezas cometidas (por mi). De momento os dejo un vídeo que acabo de pillar y me lo he agenciado ("Hummm...no tengo nada más que ponerles junto con la encuesta...Pues les pongo esto y al que no le guste que se aguante). Se trata de la Historia de la Música ilustrada en una especie de cómic. Flipante de ver, dado que entre yo y las artes manuales (en este caso, el dibujo) no hay nada de filing. Además, aprovecho para recomendarse lo a mi profesora de Música: querida profe, aquí tienes un manera divertida de empollarse el canto gregoriano, el barroco, el clasicismo y sus respectivos compositores. Posdata: empiezo a sospechar que si vuelves a deleitar nuestros mortales oidos con el Concierto de Brandemburgo número dos en Fa Mayor a los excesivos decibelios con los que se escucha, tu simpatiquísima clase de tercero

Entre nosotros, mi libro de Historia de la Música da un poco de  miedo. Ha sido víctima de mis alteraciones mentales con tendencia a burla. A Vivaldi le han salido unas ojeras negras la mar de tétricas y en vez de un violín, tiene entre sus manos un cuchillo ensangrentado. Bach lleva un capirote con orejas de burro y tiene un mostacho exagerado. Mozart se ha convertido en Harry Poter porque tiene pintado un rayo en la frente y lleva el uniforme de Howars, con varita mágica y todo. Beethoven se ha hecho gótico: viste todo de cuero y tiene el pelo verde forforito, pero la cara sigue igual. Los ángeles músicos de los frescos renacentistas han cambiado sus liras y laudes por una batería y varias guitarras eléctricas. Y dad gracias que este año no tenemos libro de Historia. By Carmen:D
Por cierto....
Ya podéis leer los relatos y enteraros de todas las novedades del CLUB DE ESCRITURA CARTAPACIO, entrando en nuestro blog. ¿A qué estás esperando?

martes, 26 de febrero de 2013

"Nutrientes somos y nutrientes seremos."


Hola queridos/as lectores/as!!! Y aquí sigo yo con mi abnegada labor de autopublicarme los relatos, labor que me fastidia luego participar en concursos de relatos por la condición de "inédito bajo ningún formato". Vale, voy a pasar de los concursos. Es el relato para la segunda sesión de Cartapacio, cuya condición era intercalar la palabra "cartapacio" y una cita, la única que está repetida dos veces. Ha sido un quebradero de cabeza elegir el relatario correspondiente, porque no es triste ni de humor, y tiene bastante originalidad...así que he creado una nueva sección de relatos, para los que sean más de desarrollo de una idea, pensamiento...mi filosofía, vaya. Allí lo encontraréis.
Sobra decir que me he inspirado en el Telepizza que hay en la esquina de mi calle. Os dejo con la lectura:) By Carmen:D

Nutrientes somos y nutrientes seremos.
Aún acaban de dar la última palada a la harina cuando empezó a vivir. Era tan perfectamente redonda como cualquier otra, con el mismo relleno delicioso en su interior que sus hermanas, pero desde el principio se le notó cierto aire distante y tendencia a la meditación. Daba igual, pensaron todas, si en apenas 10 minutos de vida no quería hablar con nadie, ese era su problema. Pero habló, vaya si habló. Y para sorpresa de las demás, lo hizo con la más vieja de todas, la que estaba apunto de irse. Ese fue el problema, si vives 10 minutos y 3 de ellos estás hablando con alguien al que solo le quedan 2, los 8 que a ti te quedan serán más parecidos a los 2 que le quedan a ese alguien.
Pero era una pizza curiosa, y ya se sabe cómo son las pizzas curiosas.
A las miradas reprobatorias de las otras pizzas no les encontraba motivo, porque la pizza vieja hablaba amablemente con ella. Conversaron un rato sobre todo un poco, pero cuando se dio cuenta de que su compañera seguía con detenimiento las idas y venidas de los humanos se sintió preocupada. Allí pasaba algo y quería enterarse.
-Es el horno, pequeña, pronto iré con él.
-¿Qué pasa con el horno? ¿Para qué sirve?
La pizza vieja sonríe, tal vez decidiéndose a gastar sus últimos minutos en conversar con aquella chiquilla.
-El horno es donde todas acabamos porque para eso hemos sido creadas. Has de saber que aunque tu masa aún sea blanda y el tomate sabroso, pronto irás allí y todo acabará.
No está contenta con la explicación.
-¿Pero entonces para qué servimos? Si nos crean y luego…bueno, y luego nos llevan allí, no sirve de nada estar vivas.
-Nadie lo sabe. Nadie sabe qué pasa después del horno. Cuentan que al principio se está bien, cómoda y calentita y después te vas. Pero tu cuerpo no se va, porque se lo llevan los humanos, pero tú ya no estas ahí.
La pizza joven intenta imaginarse así misma sin su forma de pizza y no lo consigue. Se queda muda por unos instantes. Piensa en alguna forma de escapar del horno y sus terribles consecuencias, pero no encuentra nada que le sea de ayuda.
-Lo llaman muerte.
El comentario de la pizza vieja le hace volver a la realidad.
-¿A qué?
-Al horno, a irse, a lo que hay luego. Todas nos vamos. Cada cinco minutos exactamente, aunque alguna tiene suerte y aguanta seis y medio. Bueno, suerte a veces no, porque cuando llegamos a mi edad ya estamos tan cansadas que deseamos que llegue rápido.
-Pero no puede ser, apenas diez minutos, tanto por ver y conocer, y no hacemos nada, solo esperamos. Esperamos pensando en luego, sabiendo que luego no hay nada. Esperamos la nada.

La pizza vieja se compadeció de la pizza joven. Realmente aquella chiquilla podría hacer tantas cosas y estaba tan llena de vida. Sabía que tenía razón pero ella ya no podía hacer nada. Su tiempo se había agotado. Los pasos malditos se acercaron y unas manos la cogieron. Siempre pensó que miraría al horno con horror, pero en lugar de eso la pizza vieja se volvió y le dijo a la joven:
- Nunca olvides tus sueños, no sabes cuando los vas a necesitar.
Y se fue.
No mates pizzas. Está mal.
De repente, la pizza joven empezó a sentirse vieja. Ahora era ella la que esperaba el horno. Miró a su alrededor y vio como faltaban pizzas y había otras nuevas. Se sumió en el silencio, agobiada por un destino ineludible. La última frase además le había dejado un sabor amargo, ese que queda cuando dependes de la esperanza. Fue pasando del desconcierto a la frustración, y luego a la rabia por todo. El tiempo también pasó. Acabó por dejarse vencer y aceptarlo, buscando así vencer desde dentro mismo de aquel laberinto. Sacó fuerzas de su curiosidad antigua. Cuando las manos del humano la cogieron a ella, con cuidado pero con un recorrido claro, miró expectante el rostro que tal vez tendría las respuestas. El corazón iba por un lado y la mente por otro, no importaba ya, solo miró aquella cara con la pregunta final apunto de decirla. Pero no llegó a hacerlo. Tan solo la pensó.

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El chaval, que ya no era tan chaval, quedó absorto en otros mundos. Para un mísero curro que tenía en la pizzería esperaba que al menos le tocara atender a las chicas que por allí pudieran dejarse caer. Pero no, el trabajo consistía en llevar pizzas de un lado a otro de la cocina, ni siquiera a llevarlas en moto. Tal y como estaba todo no podía quejarse, ya, pero…Era vago, no se iba a engañar, y nunca tuvo grandes aspiraciones. Le gustaba la vida cómoda en casa y la ajetreada en la calle. Era sencillo, nunca se planteó grandes metas ni reflexionó mucho sobre su vida. Joven, y aún así los días ya le parecían monótonos, como si se repitieran constantemente, con lo mismo malo y lo mismo bueno. A menudo se decía que era un laberinto en el que no sabía como había entrado, quizás ya hubiera nacido en él.
Por eso se permitió evadirse aquel día, harto ya de todo. Y lo único que le vino a la mente mientras transportaba pizzas fue pensar cual sería su vida si tuvieran alguna. La pregunta le cautivó y se asombró de que hubiera llegado a pensar algo tan extraño e impropio de él. Casi llegó a sentir como la pizza que tenía entre manos le ajusticiaba con la mirada, una mirada de pizza con vida.
- Eh, chaval, despierta, a ver si te pago para que no hagas nada.
El jefe. Todos los días le recordaba la suerte que tenía de que le hubieran aceptado a las primeras de cambio, que había sido por el accidente de aquella señora vieja…Cualquier cosa.
- Pareces la Rosi, acabarás diciendo que las pizzas te hablan.

Fue como si le leyeran el pensamiento.

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La Rosi llevaba una vida feliz y retirada, lejos del mundanal ruido. La suya era la felicidad que todos persiguen, la felicidad de la locura. Nadie sabía de donde había salido el dinero para pagarle aquella cara residencia psiquiátrica. Se decía que un admirador de juventud había pagado todos los gastos discretamente y solo había dejado como firma un triste y desangelado cartapacio, al estilo de los que antes se usaban, con un retazo de papel que decía “Nunca olvides tus sueños, no sabes cuando los vas a necesitar”. Poco importaba ya.

Todos los días sin falta, el paseo de la Rosi era una señal más de lo injusta que es la vida. Después de la caída no tuvo más remedio que jubilarse. Antes ya tenía problemas, pero no le impedían trabajar. Era una buena mujer. A todo el equipo le gustaba oír las historias que aquella anciana  contaba a quien quisiera escuchar. La echaban de menos, a ella y tal vez a ese mundo donde solo se vivía diez minutos. El jefe tan solo la llamó vieja loca y se dedicó a tapar el asunto. No sería bueno que la prensa y los clientes se enterasen de que un exceso de trabajo, mal pagado, provocara alucinaciones en los trabajadores. Podría haber envenenado las pizzas en un desvarío más.
Los médicos achacaban el empeoramiento de su estado a las fracturas de la caída. Como enfermedades es de lo que más sobra en este mundo, había razones suficientes para creer que la Rosi no viviría más allá de unos meses. En eso todos los médicos y psiquiatras estuvieron de acuerdo. La Rosi, muy gentilmente, se deshizo de ellos con una sonrisa que encerraba compasión y un guiño de sabiduría. Luego se retiró a su habitación con paso taciturno, del brazo de la asistente. Para ella toda aquella palabrería ya no valía nada, no hacía efecto. Había aprendido mucho de las pizzas y estaba decidida a vivir su vida todos los días, fuera corta o larga.
Aquella nueva mañana sacó, como siempre, otro papel del cartapacio y continuó dibujando pizzas, sus eternas compañeras. Las conocía a todas, sabía que las carbonara solían ser las más antipáticas y las hawaianas las más divertidas. Un catálogo completo, dibujado y coloreado, adornaba las paredes de la vacía habitación. Aquella mañana dibujó una pizza nueva y diferente a todas las demás, una pizza libre. Libre y muy curiosa.

La Rosi era inmensamente feliz por poder sonreír al mundo.


domingo, 17 de febrero de 2013

Operación Cereza.

Hola queridos/as lectores/as!!! Bueno, no os quejaréis que esta última semana habéis tenido bastante que leer, no? Bien, hoy finalizo mi trilogía de venganza por San Valentín, con mi reivindicación fuera del blog. Espero que en estos momentos la curiosidad os coma las entrañas y os estéis diciendo "¿Qué narices habrá hecho Carmen esta vez?". Al principio iba a llevarme el secreto a la tumba (bueno, igual exagero un poco), pero he decidido contároslo porque no aguanto hacer buenas obras sin que nadie se entere.
Me he currado el cartel^^
Pues mirad, como en muchas otras partes, en el Pisla se encargan piruletas a 50 céntimos por el día de San Valentín, para enamorados/as y amigos/as. Piruletas, piruletas para todo el mundo. No suelo regalar muchas, porque para decidirse a quién mandar y a quién no por una razón u otra, hay que seguir un proceso de selección muy diferente al de "amor para todos". Al final siempre hay alguien que se queda mirando con rostro furibundo como diciendo "¿Y a mí no me has mandado ninguna? Yo pensaba que eramos amigos/as...". Vamos, que no está el país como para perder el tiempo con eso, así que la manera más fácil que se me ocurrió de esparcir la felicidad por el instituto fue regalando a todos piruletas. Bueno, a un todos de 19 personas, que para empezar está bien. Como son piruletas de cereza, y no de fresa aunque sean rojas, este proyecto que llevo proyectando desde enero se llamó la "Operación Cereza".

 Además también aproveché para ayudar un poco en una causa que me viene fastidiando desde algún bastante tiempo. ¿Vosotros sabéis lo que es ir por la calle o en el instituto y que tus compañeros/as de generación de griten "Largarte de aquí, eres un acoplado/a, nadie te quiere porque no tienes amigos" y que se rían en tu cara? Imagináos la cara más indignada que tengo solo con recordarlo. ¿Qué somos, personas o animales? Pues eso lo oigo todos los días y dirigido a mucha gente diferente. Es una gran ironía y podría hacer un estudio psicológico sobre ello, pero esta vez me dio por meterme en la piel de San Nicolás de Bari (Papa Noel) arrancar sonrisas. A algunos de mi lista de cerecianos ni siquiera les conozco y solo he oído hablar de ellos/as, otros son buenos/as amigos/as....Hasta mi querido Alfredo recibió una. Eso sí, para crear misterio, todas fueron a nombre de "Anónimo". Imagináos ahora sus caras, en medio de clase mientras se reparten las piruletas. Desconcierto, sorpresa, y yo mirando por la ventana cual inocente colegiala. Según las informaciones que tengo ahora, la mayor parte del mundo piensa que los destinatarios se han enviado una piruleta a si mismos. Qué poca imaginación.

El reparto bien, muchos ya saben de dónde salió esa piruleta de "Anónimo"  y muchos no saben nada ni lo sabrán (más os vale). Y bien, ¿qué os parece mi pequeña locura? Agradezco también a mis cómplices su necesaria colaboración.

viernes, 15 de febrero de 2013

Venganza por San Valentín II

Hola queridos/as lectores/as!!! Os traigo la segunda entrega, espero que haya gustado la primera parte. No os entretengo más. By Carmen:D.

Muy pronto, no os lo perdáis.
Tolomeo y Marieta
... Así pues, pasó a formar parte del verdadero corral de los quietos esperando poder reunirse allí con su querida Marieta. 


Como hemos dicho, Tolomeo y Marieta se enamoraron en lo que se conoce como un flechazo a primera vista. Pero sus familias estaban destinadas a no entenderse desde la noche de los tiempos, y mucho menos se entendería por razones tan nimias como el fulgurante amor de unos jovenzuelos excesivamente apasionados. Por eso, Tolomeo y Marieta (o Marieta y Tolomeo, que no haya discriminación de sexo en la literatura, por favor) decidieron verse y mantener su amor en secreto.
Así pues, todos los días de la semana y algunos más se veían en el balcón de Marieta, suspirando el uno por la otra y viceversa, esperando como quien espera la muerte, solo que en este caso era el amanecer matutino que los separaría. Puesto que solo estaban seguros cuando una tenue luz violeta cubría el cielo y, allá a lo lejos se oían los románticos y gráciles gorgoteos de los cerdos y borricos de las granjas. Sí, queridos niños, cerdos y borricos. Y es que el amor no solo ciega, sino que también deja más sordo que una tapia y reduce la expresión facial a un estúpido estado vegetal (a saber, entre tomate maduro y berenjena de huerta). ¡Y no hablemos de las muestras de las conversaciones tan coherentes y explícitas que nos proporciona este cacareado sentimiento!
- ¡Oh, Tolomeo querido! ¿Ya te quieres ir? ¿Ya pretendes abandonarme?
- Es preciso que me vaya, Marieta, pronto será completamente de día y tus padres no deben verme aquí.
- ¡No, aún no es de día!
- Te digo que sí, ¿no ves el sol?- insiste Tolomeo
- Que no.
- Que sí.
- Quédate o me moriré de tristeza.- replica Marieta ofendida por la oposición a su criterio.
- Ya me da igual que me maten, por complacerte haría cualquier cosa.
- ¡No! Márchate, fuera, ya estás tardando. ¿No ves que si te encuentran aquí te matarán?
- Me da igual. Me voy a quedar.- predice Tolomeo resignado.
- Que no.
- Que sí.
- Ya es de día, pronto el trajín volverá a la casa y todos despertarán – informa la criada de Marieta.

Y entonces los enternecidos jóvenes se ponen por fin de acuerdo y se despiden entre trágicas palabras y pensamiento de añoranza. Por supuesto, “Chéspir” hizo que esta cándida escena del balcón quedara reluciente a los ojos de los no conocedores de la historia real.
La cosa continuó así hasta que el padre de Marieta decidió casar a su hija con el hijo del alcalde. Obviamente, la muchacha se negó. Derramó mil lágrimas para evitar el futuro enlace pero todo fue en vano. Por eso Marieta acudió al cura del pueblo, un tal Lorenzo. Este, más inteligente que los dos jóvenes, que veían mermadas sus capacidades intelectuales por el idílico romance que vivían, trazó un plan para sortear todos los inconvenientes y construir un final feliz tipo cuento de hadas. Y quién sabe, tal vez lo hubieran conseguido en la realidad (tan probable como que esta historia existiera), pero como el asunto que nos ocupa es una pura tragedia no podía suceder así. El plan consistía en que Marieta aceptara el enlace, pero días antes de las nupcias moriría inesperadamente. Eso es lo que pensaría todo el mundo y lo que sucedería en la realidad era que Marieta se tomaría un somnífero que la haría despertar cuando ya la creyeran bien muerta. Por otro lado, Tolomeo sería informado por una carta llevada por el más veloz mensajero en la que se explicaría el plan y donde se acordaba reunirse con Marieta en Valdematua del Monte, para quedarse a vivir allí y escapar de sus familias.
Trazado el plan y con Marieta muerta (dormida), al cura solo le quedaba mandar la carta a Tolomeo. Pero, ¿cuál sería el mensajero indicado, al que ni la tormenta ni el cansancio conseguirían parar? Al principio se pensó en Miguel Strogoff pero como el presupuesto de la parroquia no llegaba para traer al correo del Zar desde Moscú hasta Villaverona del Río, y mucho menos llevarlo de vuelta, hubo que conformarse con el primero que pillaron. Aquí es donde se consolidó la gran catástrofe. Claro está, el mensajero no llegó a tiempo para entregarle la famosa carta a Tolomeo y este pensó que su amada había muerto. Apresuradamente se dirigió a donde estaba el cadáver de Marieta (misterio sin resolver: a Marieta, aunque todos la creyeran muerta, ninguno se esforzó en enterrarla) para despedirse de ella por última vez. No se lo había acabado de creer, pero cuando vio a la difunta decidió hacer lo que nunca se había atrevido a llevar a cabo: cumplir su promesa de que moriría envenenado con su veneno casero a base de las sobras de puré de verduras destilado. Así pues, pasó a formar parte del verdadero corral de los quietos esperando poder reunirse allí con su querida Marieta.

Al cabo de morir Tolomeo, se despertó Marieta de su supuesta muerte. Y también llegó allí el cura, para explicar de alguna manera factible como, por culpa de un mensajero inútil, el plan estaba hecho trizas, Tolomeo muerto del todo y que el pueblo al completo se había enterado del romance secreto, mientras que los Capuletez y los Montesquez amenazaban con provocar la 3º Guerra Mundial. Que papelón, ¿verdad queridos niños?
El enfado que cogió Marieta solo es cuantificable con  la teoría de la relatividad de nuestro ya citado Einstein (e=mc2, oseasé: enfado igual a Marieta cabreada al cuadrado). Al contrario que Tolomeo, a nuestra protagonista no le vinieron ningún tipo de ansias de suicidio ni sensaciones incompatibles con la vida. Más bien comenzó a gritar, se enrojeció, empezó+ a echar espuma por la boca y demás síntomas de sueños perfectos rotos. Prometió que se vengaría del cura Lorenzo, de los clásicos amores imposibles y de “Chéspir”.
Luego se fue a todo correr y se le perdió la pista durante años. Tolomeo fue enterrado en Villaverona   del Río, bajo una placa que decía:”Al insigne científico nunca descubierto, de su pueblo y con toda la amabilidad posible que se puede tener hacía uno de los causantes del conflicto armado entre los Capuletez y los Montesquez”. De Marieta se sabe hoy en día que se fue a Rusia, allí se encontró a Miguel Strogoff y se casó con él, olvidando por completo a Tolomeo. De esta forma consiguió asesinar al cura Lorenzo en el asesinato más cacareado del año, cumpliendo su primera venganza. Para arruinar a “Chéspir” comercializó los videojuegos, haciendo así que se dejara de leer al dramaturgo inglés. Y para vengarse de los clásicos amores imposibles que tan empalagosos y aburridos acaban resultando a los lectores, me llamó a mi y me pidió que escribiera esto, a ver si con un poco de suerte se daba a conocer la verdadera historia de Tolomeo y Marieta (o Marieta y Tolomeo) y de paso, con lo que ganara yo con este cuentecillo les sacaba a ella y a Miguel Strogoff de la cárcel por el asesinato del cura Lorenzo.
Y eso es lo que he hecho, así que los interesados en sacar a estos personajillos míos de la cárcel, no olviden contribuir con el saludable propósito de este relato riéndose un poco.

                                                            PUNTO Y FINAL.

jueves, 14 de febrero de 2013

Venganza por San Valentín parte I.

Hola queridos/as lectores/as!!! Tal y como os había avisado, aquí os traigo un regalo para compartir con vosotros en este día tan señalado por El Corte Inglés. Hoy es la fecha mítica de los enamorados, aunque también es el día de la amistad, de las buenas vibraciones en general. Hoy es cuando el instituto se llena de felicidad y color porque reparten las codiciadas piruletas de San Valentín, hasta ahora claveles. Pero, a decir verdad, los claveles no aguantaban hasta sexta hora, así que felicito al que/ la que ideó el cambio. Hace un año aprox., practicando para el Concurso de Relatos de la Coca-Cola, de mi boli Bic salió una historia plagiada de un señor llamado Chéspir, o Shakespeare, o Yaquespeare, que viene a ser todo lo mismo. Esa historia en un principio de los tiempos se llamaba "Romeo y Julieta", pero como el título no me gustaba lo cambié por otro mejor. Tolomeo y Marieta. Y es que, lo siento por los amantes de las cosas románticas, no tengo nada contra vosotros, "Romeo y Julieta" me parece la obra de teatro más aburrida y explotada de la historia. Y es esa precisa obra la que viene todos los años en el libro de Literatura. Todos los años a leer el fragmente del encuentro de los enamorados y su posterior muerte, y hacer ejercicios del estilo de "Continua tú mismo la historia". Se van a enterar, me dije. Así que la reescribí en dos páginas. Ya está colgada en mis relatarios, pero apenas os dejé tiempo para que la leyerais, por lo que aquí la tenéis, nuevecita. El único problema es que es el relato más largo que he escrito, así que me veo obligada a partirlo en dos. El viernes sale la segunda parte, ok?
Sin pies ni cabeza, bastante tronchante, aguda y con un final redondo, fue las delicias de una clase de Matemáticas entra mis compañeros/as. Tal vez fuera de Biología. Claramente, está en "Los happenings de la imaginación." He asesinado el tópico del romanticismo con bastante inquina y mucho orgullo, disfrutad de mis asesinatos literarios:P
By Carmen:D


Tolomeo y Marieta.

Érase una vez, hace mucho, muchísimo tiempo, dos jóvenes pasaron a la historia por su amor imposible. ¿Queréis conocer su historia, queridos niños? Entonces os diré que nuestros dos protagonistas vivían en un pueblecito de España llamado Villaverona del Río. No desgastéis vuestros ojos buscando este pueblo en el mapa, ya que un terrible e inesperado terremoto lo borró de la faz de la Tierra, hace ya varios veranos.
Por aquel entonces los hombres y mujeres eran apacibles y hogareños, no como en tiempos actuales. Se contentaban con cuidar su ganado, trabajar en la huerta y jugar al dominó en el bar del pueblo. Pero también tenían sus picas, como las que enfrentaban a dos familias tan conocidas como los Capuletez y los Montesquez. Estas pullas venían durando desde muchos años atrás, tantos que ni los más viejos del pueblo lo recordaban. Algunos decían que era por un burro que un Montesquez había robado a un Capuletez, otro porque los Capuletez habían movido el hito que delimitaba los campos de cultivo a su favor, e incluso había algunos que defendían que una vieja bruja que pasó por el pueblo les había echado un mal de ojo a las dos familias. Pero, fuera lo que fuese, los Capueletez y los Montesquez no podían verse ni el peluquín. Y esto era terriblemente malo, ya que las dos familias compraban en la misma tienda de peluquines. Por eso los Montesquez se enteraron de la fiesta de los Capuletez. Y esa información pasó de boca en boca por toda Villaverona del Río hasta que llegó a los oídos de Tolomeo Montesquez.

Tolomeo Montesquez era, para qué vamos a engañarnos, el muchacho más raro de todo el pueblo. Siempre encerrado en casa. Cuando todos los demás jóvenes se divertían por las calles, él estaba probando cualquier nuevo sulfato para los campos de su padre. Todo un científico, como Einstein, claro que Einstein no estaba ni en la lista de próximos nacimientos por aquella época. Además tenía cierto cariño a los venenos. Un poco desequilibradillo mental le pobre, siempre amenazaba con suicidarse si algo le producía demasiada congoja. Ello hacía que siempre tuviera a mano un buen veneno para quitarse la vida todo lo poéticamente que él quisiera y pasar a la historia como el insigne científico nunca descubierto. Su complexión  física era la de una ardilla atropellada. Ojos demasiado saltones, pulso tembleque y un peculiar tic en las manos que impedía que estuviera quieto un momento. Las crónicas contaron de él, sin embargo, que fue un muchacho vivaracho, fuerte y alto, vigoroso y carismático. Todo falso. Queridos niños, nunca os fiéis de alguien que se haga llamar “Chéspir”.

Así pues, Tolomeo se enteró de la fiesta de los Capuletez. ¿Y por qué fue a la fiesta si nunca salía de casa? Pues, según me han contado mis corresponsales en Villaverona del Río, fue porque últimamente los campos de los Capuletez estaban más fértiles que los de los Montesquez, y Tolomeo sospechaba que detrás de aquello había un nuevo sulfato.
Se coló fácilmente en la fiesta, al fin y al cabo, ambas familias llevaban los mismo peluquines y no se distinguían mucho. ¿Y qué diréis que pasó cuando llegó allí? ¿Acaso los Capuletez le habían tendido una emboscada y ahora iban a envenenarle? ¿Se confundió y fue dos horas antes de que empezara la fiesta? Mucho peor queridos niños, mucho peor. ¡Se enamoró! Y de la dulce Marieta, nada menos. De aquella musa de los ingenios, de aquella Afrodita mortal. Realmente las facciones de Marieta eran el vivo reflejo de la perfección, y su cutis no esbozaba ni un grano, ni una espinilla, ni una sonrisa. Toda una calamidad.
El único problema era la ropa. O más bien, la talla de la ropa. Porque Marieta, como hija de ganaderos que era no había escatimado ni un segundo en comerse toda la carne, panceta, jamón, chorizo, tocino y demás alimentos altamente calóricos acompañados, por supuesto, con buenos cocidos y guisos. Y claro, tenía unos niveles de colesterol…Así que estaba, más bien, lo que se conoce como rellenita. Pero eso no estropeaba para nada su carisma intelectual, altamente reforzada por el enorme garbanzo que tenía por cabeza. Solo una pasión ocupaba su alma: la costura. Le apasionaba tejer. Bufandas, vestidos, mantas, patucos…de todo. Incluso pensaba poner una tienda de lanas (Marieta Telas), que, con un poco de suerte, llegaría a ser una importante sucursal de su floreciente imperio de costura (entonces se llamaría Marieta Telas S. A.).

 TO BE CONTINUED...

martes, 22 de enero de 2013

Larga vida al plinto.

Hola queridos/as lectores/as!!! Visto que la lluvia sigue haciendo esquí en todos los cristales de este país y no piensa parar, y después de comprar ayer unos buenos libros como remedio a la apatía de estar en casa sin hacer nada (pero austeramente, que estaban a 6€), hoy tengo que ponerme a esto sin eludir ninguna responsabilidad. Qué fastidio. A este paso pronto necesitaré un abogado.
Dedico con mi mayor deseo de conservar mi integridad física y mental este post a toda la fauna y flora del instituto de la que a veces hablo. Hoy no me hundiré en dramatismos, tenemos la fauna (gente malvada) y la flora (gente no malvada), y que cada uno clasifique como le dé la gana. Supongo que a todos los (pocos) que me lean y no sean del instituto les sonará a chino, bueno, tranquilos, tomáoslo como si fuera un relato y lo que contara una ficción.

Así me deberían de salir las acrobacias.
¿Conocéis a Alfredo? (Hay es cuando los/as del Pisla dicen:"Como no, el bueno de Alfredo..."). Bueno, pues es el profesor de Gimnasia, es mi profesor de Gimnasia. el profesor de Educación Física, mi profesor de Educación Física. A Alfredo también se le conoce, para mi desgracia, como Fredi, Fredinski o SuperAlfred por sus mortales con trampolín. Y digo para mi desgracia porque unos cuantos salieron de mi maldita cabeza (nunca difundáis motes de profesores si hay posibilidad de que dicho profesor/a se entere y tu te enteres de lo que vale un peine). También hay que decir que cualquier connotación peyorativa referida a este personaje imprescindible de la vida corriente del Pisla es innegablemente malvada, ya que el señor Cuevas es un gran atleta y entendido del balonmano que no se merece el desprecio de sus semejantes ya que nos ayuda a aprobar dejándonos el Gimnasio en los recreos para hacer nuestras pseudovolteretas.

 Este año las clases de Ed.Física están más interesantes que nunca teniendo en cuenta que de nuevo me tengo que enfrentar con las acrobacias o, visto de otra forma, las acrobacias se tienen que enfrentar de nuevo con una firme defensora de la teoría de la gravedad. Si estoy ya bien con la cabeza arriba, ¿por qué darle la vuelta? Pero sobre todo, es enternecedor ver pasar los segundos en el cronómetro de Alfredo, tan ágiles como el último curso, sin dejarse olvidado un solo momento en el que no hablemos. 13 minutos fue el Récord Guiness que me tiene aquí, envidiando a Quevedo por su posibilidad de mandar sonetos atrevidos anónimos a la corte del Rey (el colega se lo tenía que pasar realmente bien).

No era una paloma tan bonita como esta, la verdad.
El cuadro no puede ser más ridículo: interior, iluminación media, 28 chavales/as alienados y un profesor al frente. Flotan aires de fusilamiento en el ambiente. Los alumnos/as pierden al juego de "a ver quién se ríe primero" al ver entrar una paloma en el patio interior. Nunca se ha visto que semejante bicho emplumado pueda causar más distracción, ni siquiera con los niños pequeños que persiguen palomas. Risa tonta, de esa que también debe de salir cuando estás borracho/a. No sé por qué tuve que exclamar aquello de "¡Anda, una paloma!" (¡anda, un país sin gente corrupta!), pero el caso es que lo hice. Nos distrajimos todos mirando como el animalillo del Señor intentaba coger un resto de bocadillo del recreo y se le escapaba del pico. La perfecta metáfora del aprobado según algunos. Alfredo decide recuperar su dictadura del cronómetro, fuera la democracia participativa palomil. ¿Alguien está llamando a Alfredo dictador? ¡No! Y que le parta un rayo al que se atreva. La comparación tan solo se basa en el número de personas, por que según el señor con cara de intelectual de mi libro de Ciudadanía del año pasado, cuando los tres poderes (atención, explicación y copiado de apuntes) de una nación clase están reunidos en una sola persona, eso es una dictadura. Vamos, que ya puestos todas las clases son una dictadura, así que no hay razón para la ofensa.

El voluntariado obligatorio, bella antítesis, es práctica habitual en las clases de Alfredo. Los dos detenidos fueron interrogados respecto a qué y en cuanta cantidad se estaba rifando, quién más podría estar imputado en aquella trama con una lista de sospechosos cuyo principal delito era no callarse y traficar con risa tonta. La magia del número es que se consigue el mismo pero sin la lampara oscilante, ni el asfixiante cigarrillo, ni la pistola haciéndote caricias en la sien. Pero aún así la delincuencia juvenil es dura de roer y también me tuvieron que implicar a mi. Yo soy el alumno comodín, ese al que se le pregunta "Verdad que sí, Carmen, ¿verdad que usted sabe muy bien qué se está rifando y en qué cantidad? Sí, usted sabe de qué hablo, así que dígaselo a sus compañeros.", con la miranda perdida en La Meca. "No, no se nada de ese contrabando, no conozco a ninguno de los aquí presentes y exijo el abogado más caro de todo Manhattan". Pero como ninguna de esas cosas es cierta o posible, el alumno (en este caso alumna) comodín, ha de responder "Sí, sí, claro Alfredo. A ver chicos, que nos callemos o nos caen reflexiones escritas".

El espíritu del periodismo.
En la trama Paloma que se estaba tratando el horno ya no aceptaba bollos ni aunque los hubiera preparado mister Ferran Adriá. Para tanto era que Alfredo me dijo algo así como: "Y escriba todo esto en su blog, ese en el que habla de tantas cosas, escriba que sus compañeros son unos mongoles y que no hacen caso". Mi pregunta de "¿con tacos y todo?" sobraba, pero yo lo decía con el espíritu del periodista ese que va por la calle con gabardina y un sombrero con un papel que pone "Press". Yo me medio comprometí a hacer saber al mundo que en mi clase somos unos zascandiles de mucho cuidado que ríete tu de Zipi y Zape, que una paloma nos roba el sueño y nos hace poner cara de "he visto un billete de 500, y además era de color morado", y que la mayoría de nosotros tiene como amigo en el Tuenti a Austrolapitecus Converse Atapuerca.


Además lo he dicho sin tacos, así que espero que Alfredo esté feliz. Bueno, pues ahora que ya sabéis que es lo que pasa en las clases de Gimnasia mientras intentamos callarnos para empezar con las acrobacias, si os parece bien, voy a salir a enfrentarme a la lluvia para comprar una hucha donde empezar a ahorrar para el abogado ese de Manhattan. Yo que vosotros me leería esto aprisilla porque si hay algún desagrado hacia el post por parte de Alfredo o mis compañeros, esto se disolverá en el universo como el azúcar en el café. Y sobre todo, paz y amor. By Carmen:D.