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domingo, 13 de octubre de 2013

Apelo a la Libertad.

Hola queridos/as lectores/as!!! No sé, yo creo que deberíamos hablar de los dos años de este blog, como se supone que se hace cada vez que hay un aniversario importante. Pero, siendo sincera, ¿sabéis que pienso? Que no es un aniversario importante ni siquiera para que coja el Photoshop y me ponga a hacer algún cartelillo. Vamos, la actividad bloguera y cualquier otra que los jóvenes tenemos que compatibilizar con los estudios, se han quedado petrificadas en el tiempo y el espacio. Parón absoluto, huida de los lectores y los escritores. Viendo entonces que estamos así, más bien cuatro gatos, permitirme que bajando la voz os diga que me voy a saltar los convencionalismos.

El rumbo, ninguno. La opinión, escasas certezas de momentos de lucidez. Los temas, puede que incendiarios, puede que discretos. La música, creativa. Las referencias, poco menos que rebeldía y algo de crítica que terminó en suicidio. Pero empecemos ya el fuego cruzado. ¿Cómo empezar? No estoy segura.
Apelo a la libertad. Entendedme, es tan sumamente fácil apelar a algo tan abstracto y subjetivo como la libertad, es algo tan tentador, que no me he podido resistir. Apelo entonces a la libertad y teniendo en cuanta que esto es una mera opinión mía, tomo también la voz y el voto de las personas que se identifiquen con esto. Ayer fue 12 de octubre. Ya sabéis, el día de la Hispanidad y todo eso. Colón desembarcando de su carabella, los marineros medio muertos de escorbuto y de mal rollo con el capitán, y un puñado de indios con cara de pez a los que en ese momento se les pasó por la cabeza cualquier cosa excepto que pasarían los siguientes siglos a la sombra de aquella gente barbuda. Si se tiene un poco de humor y un libro de Historia por casa, como es mi caso, pues será fácil empezar a hacer trueques en los hechos históricos como quien hace un puzle mal, forzando las piezas. No sé, ¿y si los indios dejan la reacción pacífica para otro día y se comen con hojas de cacao a Colón, a la sombra de los árboles de una isla que nunca será llamada La Española? ¿Y si los marineros ven tanto futuro entre los brazos de las indias que se niegan a volver a España? ¿Y si a la reina Isabel le parecen tan feos esa nueva gente morena que no quiere saber nada de ser su reina? ¿Y si todas las monedas de oro que hacen con los metales preciosos traídos de América se convierten de repente en monedas de chocolate?

Bien, exceptuando la última opción, lo demás me parece bastante factible. El caso es que fue una fecha muy importante y todo eso. Día del que todos los patriotas de este país disfrutan ampliamente. Y me parece genial, apelando como he apelado antes a la libertad. Sin embargo quiero reclamar el derecho que tenemos grandes cantidades de personas a no sentirnos tan intensamente ligados a ninguna patria. O al menos a ninguna patria que se corresponda a un determinado país, con su Historia, tradiciones y demás. El que precisamente yo, yo y no otra persona naciera en mi lugar es cuestión de suerte, al igual que es cuestión de suerte que haya nacido en España y no en Manhattan o Indonesia. Yo me considero Ciudadana del Mundo, y casi que tampoco del todo. Para mí todos los países tienen cosas buenas y malas que ofrecer, en todos ellos ha habido auténticos genios, todos ellos tienen una Historia, una cultura, unos paisajes y unas tradiciones interesantes. No hay ningún país que carezca de estas cosas. Así pues no me ligo a ninguno. Mi nacionalidad es española porque he nacido aquí, y disfruto conociendo cosas de mi país o admirando sus paisajes, pero a la vez soy consciente de que paisajes así de bonitos y más ahí por todo el mundo. Podríais decir: "Sí, pero tú eres española y tus paisajes son los de España." ¿Acaso entonces los paisajes, las tierras que veo son mías por el ridículo hecho de nacer en ellas? No. Yo he nacido dentro de los márgenes de un planeta, y por todo ese planeta hay millones de personas, de seres humanos, con  los que comparto casi todo. Por tanto, si tengo, tenemos, "hermanos" por todo el mundo...¿Por qué demonios encerrarnos en las fronteras de "nuestro país", protegerlo de "enemigos" que nos lo quieren destrozar, y "conquistar" (robar)  otras tierras?

Y esto se hace en todo los países, no solo aquí, ni mucho menos. El sentimiento de pertenecer a algo, a algún sitio, es un sentimiento de lo más humano, necesario y alienable. Pero sin pasarse. Sin pasarse porque entonces se acabo lo de apelar a la libertad. Entonces empezamos con las guerras, los conflictos, los odios, el racismo y lo único que hacemos es apelar a nuestra propia libertad pero no a la del vecino. Entonces dejamos de ser PERSONAS y somos "españoles", "americanos", "palestinos", "coreanos" o lo que haga falta. Gente. MASA. Que puede perder fácilmente los parámetros de lo que está bien y lo que está mal, del respeto y el amor al prójimo, enardecidos por el sentimiento de multitud y unidad bajo un bandera. ¿Acaso no es eso una masa de gente como cualquier otra, que conducida con agilidad por la persona equivocada pueda acabar en un auténtico desastre? 

No. No hay que pensar en la gente que vive en tu país como tus hermanos y los que alguna vez se atrevieron a invadirlo como enemigos. España está formada por muchísimas culturas y etnias diferentes, partiendo de las más importantes que son la cristiana, la musulmana y la judía. España fue musulmana durante 700 años. Y está a la vista de todos que esto trajo más cosas buenas que malas. En ese caso, que nadie diga que España es solo cristiana, porque se está equivocando. Porque si pones un crucifijo encima del encerado de una clase, presidiendo a treinta chavales, lo que estás haciendo es decir que los treinta chavales comulgan con lo que el crucifijo representa, y eso es, a todas luces, mentira. De esos treinta chavales cada uno es una mezcla de muchas cosas y opiniones en todos los temas (ideología, religión...) y si se quisiera que todos estuvieran contentos habría que llenar toda la pared con símbolos de cada creencia. Es mejor que no haya nada. ¿Nada? No, sí que hay. La nada, el vacío de una pared representa el respeto que hay entre cada chaval, cada país, ya que aunque pueden ser extremadamente divergentes en sus ideas, se respetan puesto que son conscientes de que el mayor lazo que hay entre ellos los une, y no los separa, y es el de que son PERSONAS.

Así que apelo a la libertad, al compendio de derechos básicos que todos poseemos por ser PERSONAS, a la obligación moral que tenemos de ayudarnos entre nosotros, sin importar las fronteras porque somos PERSONAS. Y apelo a ello como último recurso tras comprobar horrorizada como simples rayas pintadas en un estúpido mapa de colores son capaces de llevar a la muerte a centenares de personas. Y eso no es lo peor. Lo peor es que otros centenares de personas dejaban tranquilamente que se murieran, que se hundieran en el mar. ¿Y todo por qué? Todo porque está prohibido ayudar a los inmigrantes ilegales de África. Espera. ¿Los qué? Ah, sí. Los inmigrantes ilegales de África. ¿Acaso no son PERSONAS? Como tú, como yo, exactamente iguales. ¿Acaso puede ser una persona ILEGAL?

 Ved hasta qué cotas hemos llegado. Y la cantidad de personajes que se revuelven en su tumba al enterarse de estas noticias. Yo no tengo nada que celebrar. Hacedlo vosotros por mi y os lo agradeceré. Pero yo no tengo ningún patriotismo que celebrar mientras sepa que este causa abismos que separan a las PERSONAS de las PERSONAS, dentro y fuera de un mismo país. By Carmen:D

Posdata: ya sabéis lo que os hace falta para comentar en esta entrada, a favor o en contra. Paz, amor, respeto, comprensión, tolerancia. La libertad de expresión es vuestra, usadla bien.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Recordad escribir algo sobre el carpe diem antes de morir.

Hola queridos/as lectores/as!!! Vuelvo hoy para hacer, o más bien escribir, un recado pendiente desde hace ya varios días. Lo sé, todo son recados pendientes, pero esta semana hemos empezado el (maldito) curso escolar y eso absorbe todo lo demás que podía haber antes en nuestro universo. Hay que olvidar la ocupación que tenías antes (maquetación de mi novela en modo slow) y sustituirla por la de estudiante. Vamos, que no he encendido un ordenador en cuatro días, pero al parecer tampoco me he perdido nada, porque el parón pertinente se ha notado también en el resto de la blogosfera...

Hay una novela que se llama "Goodbye Berlín", "Tischick" en la versión original alemana. La encontraréis con sus señas y calificación en mi lista de libros. Ya os adelanto que es una de la pocas que ha conseguido este año las cinco estrellas que le franquean la entrada a mi altar de libros. Y lo que la hace más singular aún es su calidad de novela juvenil: no tengo mucha fe en como está el género actualmente, con tanta novela fantástica y romántica, seres sobrenaturales y amores imposibles, trilogías o sagas...(Piedad, imploro piedad a los ardientes seguidores de la LIJ. Tan solo es una inocente opinión de servidora, que al fin y al cabo es bastante ignorante respecto al panorama literario actual...;) Esta road-story, sin embargo, se merece el puesto que ostenta de mi novela juvenil favorita.

 La tengo ahora entre mis manos. Una de las portadas más sugerentes que he visto en mucho tiempo y una sinopsis que va directamente a los rasgos que ha de tener una novela para que sencillamente ME ENCANTE. Recuerdo lo que me impulsó a comprarla. Había hecho una lista con posibles víctimas literarias para un momento en el que nada de lo que empezaba a leer me llegaba. Y yo quería algo que me hiciera pensar y sentir. La batalla final estaba entre "Las ventajas de ser un marginado", con su gran campaña de publicidad a cuento del estreno de la peli, o "Goodbye Berlín", con el nombre de su autor impronunciable en cualquier librería. ¿Cual elegí? La respuesta es obvia. En una tarde de lluvia me lancé a recorrer librerías para encontrar MI libro, pero no lo tenían en ninguna. Al final de la tarde encontré una pequeñita y atiborrada, con escaparate sugerente, y ahí no me pusieron cara rara cuando pregunté por el libro de Wolfang Herrndorf, con mi pronunciación de toda la vida de francés y no alemán. Vamos, que ya me tienen como asidua a su librería.
Lo devoré. Con patatas. Vaya si me llegó. Personajes con predestinación a ser unos fracasados, perdedores y con problemas (¿ a alguien le recuerda a "Pequeña Miss Sunshine") pero que se dicen "así es la vida, y ahí que seguir adelante", sin contar que los protagonistas son los marginados de su clase. Una narración muy bien llevada, diálogos logrados y un lenguaje para llegar a cualquier adolescente: cualquiera se puede reconocer en las expresiones y los tacos. Una aventura al fin y al cabo, por un cruce de mundo real con su crueldad y viaje a ninguna parte. Momentos mágicos y cargados de emotividad, secuencias que me hicieron reir con ganas, tensión e intriga. Unos lemas claramente proclamados con las cosas que de verdad importan en la vida, y una conclusión global que adopte como una de mis máximas (mis amigos/as lo saben bien ;): Carpe Diem.

Que queréis que os diga. Le doy un 10, un 11 y un 12. Lo que haga falta. Debería de ser lectura obligatoria en 3º de la ESO. Y desde que lo leí lo tengo en la estantería de libros a los que hecho mano de vez en cuando para pasar las manos por las hojas y releer pasajes. También me he dedicado a difundir su presencia, y precisamente este verano lo había prestado a una buena amiga y amarilla que, a juzgar por la expresión de su cara cuando me devolvió, debió de hacer el mismo efecto que en mi. Como digo, me habían devuelto el libro al segundo día de instituto y lo tenía en la mochila. Estábamos en un cambio de clase cuando alguien trajo una de las comunicaciones del plan de lectura. In memoriam. El autor. Best-seller "Goodbye Berlín". 48 años. Cáncer cerebral. Suicidio. 

"¿Pero que maldita broma es esta?" Y me puse a decirle a todo bicho viviente "¡Ha muerto!¡Ha muerto!¡El tío que escribió esta maravilla de libro está ahora mismo muerto!". Pues vale. Como si se ha muerto Fulanito. Pero es que en este caso, tan solo hace dos años Fulanito ponía en boca de personajes geniales el carpe diem, un declaración de ganas de vivir ante toda adversidad que te pueda llegar, un espíritu de superación frente a todo lo malo, un promesa de continuidad y reencuentro con los buenos momentos pasados. Pero resulta que ya cuando su libro se empezó a vender le habían diagnosticado un cáncer cerebral que empezó a afectarle cada vez más, y esta al final de este verano Wolfang Herrndorf se pegó un tiro, no se sabe del todo por qué, en los canales de Berlín. Una parte de mi dice que no encuentra otra forma de muerte para un escritor, desoladoramente poética, pero otra se retuerce al ver que a veces el carpe diem se queda corto como combustible para seguir caminando. Todo regado por una sensación de que a este mundo le falta alguien.
Wolfang Herrndorf


Tan solo quería que lo supierais  para ver si así os animáis a leer la novela y sacar vuestras propias conclusiones. Yo me quedo con la ficción en vez de la realidad. Porque, como dijo el propio Wolfang Herrndorf, "aunque no se puede aguantar la respiración eternamente, sí durante un buen rato". By Carmen:D






miércoles, 4 de septiembre de 2013

Hace dos años: batería de preguntas a las que no tenéis por qué contestar.

Hola queridos/as lectores/as. Hoy oí decir a un chaval, que hace dos años (dos cursos, si queréis) era, en tiempo adolescente, como decir hace siglos.
¿Dónde estabais vosotros hace siglos, hace dos cursos? ¿Qué hacíais? ¿Qué os preocupaba? ¿Quiénes eran vuestros amigos? ¿Qué cosas os gustaba a hacer y que no? ¿Quiénes erais?
Pensad bien la pregunta, tan bien como la he pensado yo. Si sois adultos, entonces probablemente la cuestión no tendrá tanto calado porque vuestras vidas pueden cambiar radicalmente pero vuestro interior se mantiene medianamente impermeable a esos cambios, ya sois personas formadas, ya tenéis el destino cogido por las riendas. Y eso es mucho. En cambio, si sois adolescentes, esa franja diabólica entre los doce y los dieciocho con el punto álgido en los quince, dos años, dos cursos, son dos siglos.

Hace dos años yo medía cinco centímetros menos, mi pelo era algo más largo y mi cara tenía menos ojeras. Hace dos años yo me debatía entre mis fantasmas, consciente de que tenía que volver a pisar ese lugar llamado instituto. También ahora lo hago, ahora miro con reserva la fecha del diecisiete en el calendario, pero algo me dice que cuando llegue ese día me lo comeré con patatas, y todos los demás días. Y el calendario se hace increíblemente insignificante. Hace dos años era mucho, muchísimo más idealista e inocente de lo que soy ahora, y os puedo asegurar que al menos la parte idealista está hay por genética. Hace dos años me faltaban muchas cosas que no me eran necesarias excepto en sueños. Hace dos años mis deberes eran hechos puntualmente a diario y eran copiados por una veintena de chavales despreocupados nada más llegar a clase a primera. Hace dos años todavía tendría que aguantar algo de bulling, de "mira a esa friki, a esa marginada".
Mi habitación era un mar blanco, de paredes impolutas, que conservaba tan solo los vestigios, aparentemente intemporales, de mis dibujos inexpertos del colegio y alguna foto de la clase. La foto sigue estando ahí, y también el dibujo enmarcado de la princesita de rostro desproporcionado y pelo verde. Pelo verde. Cualquier psicólogo podría haber dicho que aquello era una predestinación. Siguen ahí pero ahora hay exactamente nueve carteles de las sesiones de Cartapacio, tres posters grandes, un gran tablero con un recopilatorio de notitas, un colage de portadas de libros, una caricatura, un lema feminista casero y un mandala también casero y otro colage que conservo como buenos regalos.

Ya veis. ¿Cómo era vuestra habitación hace dos cursos? ¿Quiénes eran vuestros amigos/as, de qué gente estabais rodeados? ¿Qué os ilusionaba, qué os daba miedo? ¿Qué cosas queríais probar, qué os emocionaba? ¿Qué pensabais de la vida?
Haceos todas estas preguntas como me las he hecho yo. Pensadlas bien, tomáoslo en serio, como si estuvierais en la consulta de vuestro intelectual psiquiatra de Manhattan. Parad, dejad lo que estéis haciendo. Dejad de hablar. Parad la música. Centraos. Y decidme, ¿qué veis? ¿Cómo ha cambiado vuestra vida? ¿Estáis mejor ahora, o tal vez preferíais antes? ¿Qué habéis perdido, qué habéis ganado? ¿Os lo ha regalado el destino o lo habéis trabajado con esfuerzo? ¿Creéis merecerlo, os sentís agradecidos o todo lo contrario? ¿Reís más, lloráis más? ¿Habéis aprendido algo de las cosas que verdaderamente importan en la vida? ¿Os habéis dejado llevar por la multitud, habéis perdido esencia y ahora sois menos personas? ¿Habéis cumplido parte de vuestros sueños, habéis hecho algo por intentarlo? ¿Tenéis alguna idea de qué lugar ocupáis en el mundo? ¿La vida se os queda pequeña, necesitáis más, queréis ser más? ¿Os falta muchedad? ¿Habéis ganado principios o los habéis dejado de lado? ¿Os sentís solos e incomprendidos, solo solos, o solo incomprendidos?


Saboread las preguntas. Usad ese maremágnum que tenemos por cerebro. Sentaos a reflexionar y no me respondáis si queréis. Quiero pensar que no he perdido una entrada en balde, poniéndome retrospectiva y melancólica, para haberos dejado tan inmersos en la vida rutinaria como podíais estarlo. Si os he hecho pensar, si puede que paséis aunque sea cinco minutos volviendo sobre todas estas preguntas, y las demás que vayan surgiendo a la vez que ahondáis que vuestra persona, vuestra identidad por dentro y por fuera; si hacéis eso entonces me sentiré realmente orgullosa de haber conseguido semejante hazaña. Hacer pensar...Sí, me gusta.
Prometo volver lo antes posible con el buen humor y la vitalidad de siempre, esto solo fue un alto en el camino, una parada de preguntas obligadas. Atenderé amablemente comentarios de extraños y conocidos que se animen a la retrospectiva personal. Espero que os haya gustado en acompañamiento pictórico, porque como buena incodicional del impresionismo que soy no dejo de recurrir a ello para relajarme.Termino con sonrisa. By Carmen:D
Pd: en octubre hace dos años, nació este blog, por cierto. Anda, pues eso habrá que celebrarlo...


domingo, 1 de septiembre de 2013

La realidad en un acto.

Hola queridos/as lectores/as!!! Pues eso, lo que dice el título...

                                                   Acto I

Una habitación con las paredes pintadas de blanco, sin ventanas. Apenas hay muebles. Una veintena de sillas de plástico se encuentran colocadas formando un círculo. Desde arriba, se ven veinte cabezas. La cámara baja hasta dejar al espectador a la altura de las demás personas. No son cabezas solas, si no con cuerpo. Presumiblemente adolescentes.
Un chico alto y delgado se pone en pie y habla al público.
Presidente- Y ahora, compañeras y compañeros, saludemos a nuestra compañera Andrea, que quiere contarnos sus avances y sus experiencias en este el triste y letal tema que nos ocupa.
Se sienta y en su lugar, se pone en pie una chica de larga melena rubia y ojos saltones. Cambia el peso de su cuerpo de una pierna a otra varias veces y luego comienza a hablar, con voz parlanchina y nerviosa.
Andrea- Hola. Me llamo Andrea.
Todos- ¡Hola Andrea!
Andrea y todos los demás asistentes se sonríen tontamente entre ellos, alegres tal vez por descubrir que pueden comunicarse, quizás porque a todos les gusta el nombre de Andrea. Cuando se recuperan del susto, Andrea prosigue.
Andrea- Y llevo una semana sin mandar un whatsapp.
El boom de la noticia no se hace esperar. El desconcierto es el primer síntoma que aparece en las caras de los asistentes. Se miran entre ellos y lo comentan sin creérselo aún.
Chico 1- ¿Has oído lo que ha dicho?
Chica 1- Sí, sí, lo oí. Es fascinante, ¿no te parece?
Chico 1- Sí, completamente fascinante. Ya debe de estar en el nivel 3. Por lo menos.
Chica 1- Tienes razón. Quizás pronto consiga rehabilitarse. Está muy avanzada, yo solo he conseguido estar dos días y ya llevo aquí varios meses.
La Chica 1 mueve histéricamente las manos, como si quisiera coger algo inexistente entre ellas. La cámara nos muestra por unos momentos la entrada de la sala, donde hay una caja grande llena de objetos, con un cartel que dice: "Se ruega a los asistentes que depositen aquí sus móviles y demás dispositivos electrónicos para un mejor funcionamiento de la terapia. Gracias"

Por fin todos acaban de asimilar la noticia, que les llena de admiración hacía Andrea, y vuelven a mirarla esperando que de su boca salgan más palabras iluminadas que les lleven a ellos también hasta aquella fase de éxtasis. Andrea muerde los labios sin perder la sonrisa y dos lagrimones bajan valientes por sus mejillas.
Andrea- Lo siento...Siento mucho que me veáis así...Pero es que soy tan feliz.
Pasa el antebrazo por lo ojos, los cierra unos momentos mientras intenta respirar acompasadamente, como la enseñaron en las sesiones de control de las emociones. Después, continua.
Andrea- Y quiero deciros que me parece todo tan maravilloso, tan mágico. Ahora puedo hacer cosas que siempre quise hacer, y que antes no podía. El tiempo que le dedicas al móvil se lo quitas a todo lo demás. Ahora conecto mejor con la gente de mi al rededor, porque les respondo cuando me hablan, ¡e incluso he conseguido mantener conversaciones de quince minutos!
Se oyen exclamaciones y voces entrecortadas. Estupor general.
Andrea- Por eso quiero deciros que debéis seguir este camino. Sí, debéis seguirlo porque al final hay largos campos de deliciosas flores para todos, aunque haya piedras en el camino. Puede que sufráis también como sufrí yo, ¿pero acaso no es mejor sufrir un poco para expulsar a tan atroz vicio de nuestro cuerpo, y sentirnos luego limpios y puros?
Andrea terminó con una sonrisa cargada de bondad y amor a la raza humana y secó las nuevas lágrimas. Todos aplaudieron entregados a su diosa, vitorearon y alguien que asistía por primera vez a las sesiones lloró impunemente al ver que la redención era ciertamente posible. A nadie se le pasó por la cabeza pensar que Andrea había abusado de los calmantes. Se sentó dando las gracias a sus público y el chico que parecía organizar el evento volvió a levantarse.
Presidente- Sí, yo también siento en lo más hondo de mi ser la gran verdad que transmiten las palabras de nuestra compañera Andrea. Y que esto sirva de estímulo para que nuestras almas, perdidas entre emoticonos y "jajajajas", sepan que tienen un reto, una misión, un destino, y para que lo consigan pueden contar con todos nosotros porque, como compañeros que somos, sabemos lo que el otro siente. Esto ha sido todo por hoy, tened presente que las sesiones se reanudarán el próximo lunes, y empezaremos tratando temas como la abstinencia a las clases de matemáticas y química. Y recordad que no debéis entregar vuestro tiempo y vuestras vidas a esos inventos diabólicos.
De nuevo los aplausos batieron el aire y, una vez tranquilizados, todos se pusieron en pie delante de sus sillas para entonar su himno. Las voces se unieron emocionadas en las estrofas de palabras cristalinas y la emoción del momento se destilaba por cada poro de sus cuerpos con acné. Luego, se fueron marchando con pasos lentos que se dirigían a la caja con los móviles. Algunos fueron a felicitar personalmente a Andrea e intentar averiguar si había usado algún estímulo además de lo que se proponía en la guía del afectado.
Pero finalmente la sala quedó de nuevo vacía. Las luces se apagaron y la puerta se cerró. Horas después, un hombre mayor con mono de trabajo entraba para recoger la gran pancarta que presidía el aula. Esta rezaba: "A.A. Adolescentes Anónimos". La descolgó y la cambió por otra que decía: "Asociación de Madres Afectadas por el Estrés y el Agobio en sus Tareas del Hogar"

                                              ************************

Y así fue, y no de otra forma, como la vida inteligente se vio eliminada en extrañas circunstancias en el Planeta Tierra. Aún hoy se intenta descifrar la causa asesina de la defunción de todo el saber y conocimiento que existió en aquel planeta, pero tan solo se han encontrado pruebas de que abnegados y minoritario grupos de personas que intentaron frenar el apocalipsis. Pero todo fue en valde, su civilización estaba destinada a lo peor.

                                                   PUNTO FINAL.

Comentad, queridos/as lectores/as, comentad aunque solo sea para decirme que me paso en exagerada, fatalista y negativa, que jamás semejantes cosas podrán acabar con nosotros...¿Pero estáis seguros? By Carmen:D